

Contra el Madrid, el Barça llegó a su cúspide de mediocridad permitida y bien entendida porque no se podía dar más.Y la gente lo entendió.
PorPedro Galván París

Parece que en el último momento, el pájaro de varias mitologías y de color carmesí resurgió de sus propias cenizas y sobrevoló Alava metiendo cinco goles a un equipo caducado.
PorPedro Galván París

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