Los Ángeles

Carmen Calles, la salvadoreña que conquista Los Ángeles con su camión de comida mexicana

Carmen Calles no tuvo miedo a la pandemia del coronavirus y la retó con un negocio de comida mexicana que sigue teniendo éxito en la ciudad de Los Ángeles.

Estados Unidos
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Carmen Calles, la salvadoreña que conquista Los Ángeles con su camión de comida mexicana

La pandemia del coronavirus fue la causante de que muchas personas perdieran sus empleos. Y es que algunos negocios pequeños terminaron por desaparecer debido a la cuarentena forzosa en muchos de los estados. A pesar de ello, hubo quienes supieron subsistir

Tal es el caso de Carmen Calles, una salvadoreña que apostó por un camión de comida mexicana en la ciudad de Los Ángeles. A pesar de las grandes dificultades que nos enfrentamos todos con el COVID-19, Calles nunca dejó que su negocio dejara de funcionar.

Al inicio, la salvadoreña reconoce todas las dificultades que enfrentó en el 2020 con la llegada de la pandemia: principalmente la amenaza de una crisis de salud pública. No obstante, Carmen ha salido avante con una gran sonrisa, un gran carisma, pero también el delicioso olor de carne asada de sus platillos.

Los efectos de una economía golpeada, un desafío

Sin embargo, uno de los más grandes desafíos que enfrentó la mujer de 38 años de edad, fue sin duda alguna el golpe que recibió la economía de los Estados Unidos, y que provocó que aumentara el precio de muchos productos dentro de sus platillos.

La solución para esto fue subir un poco los precios de los platillos, situación que a pesar de que a algunos de sus clientes no les agradó, al final entendieron que todo se ha complicado debido a la pandemia del coronavirus.

"Ha subido el menudo, las carnitas, todo el tipo de carne ha subido, la verdura también. Todo está muy caro" dijo a Los Ángeles Times. Carmen también explicó que antes tenía sillas para que la gente disfrutara de su comida enfrente del local, conocido como 'Tacos El Güero'.

Pero las restricciones, obligaron a que el Departamento de Salud le avisara que estaba prohibido. A pesar de que todo ha cambiado desde el 2020, la salvadoreña ya no colocó las sillas, y ahora depende de los clientes leales que le hacen pedidos, y que la ayudan a mantener a flote ese negocio.