New Orleans Saints

Michael Thomas jugó lesionado por Drew Brees

Dolencias en el tobillo aquejaron al estelar wide receiver desde la primera semana de la temporada.

Estados Unidos
Michael Thomas con los Saints
Chris Graythen AFP

Michael Thomas y el resto de los New Orleans Saints sabían de la posibilidad de que el duelo divisional ante los Tampa Bay Buccaneers podría ser el último duelo como profesional en la carrera de Drew Brees. Por lo mismo, nadie se lo quería perder.

Bajo ningún motivo.

La mañana del martes salió a la luz el reporte de que el estelar wide receiver Michael Thomas jugó ante los Bucs a pesar de sufrir de varias dolencias con tal de estar presente en el campo y brindarle a Brees todas las herramientas disponibles para prolongar su carrera un juego más. No funcionó.

De acuerdo con el reporte de Adam Schefter, de ESPN, Thomas enfrenta cirugías en el tobillo para reparar desgarres parciales en múltiples ligamentos del tobillo luego de sufrir una lesión en los minutos finales del primer juego de la campaña.

A pesar de las dolencias y las evidentes limitaciones físicas, Thomas estuvo en el campo para el 69% de las jugadas ofensivas de los Saints. Sin embargo, su presencia no tuvo mayor impacto en el juego al concluir sin recepciones en cuatro balones lanzados en su dirección.

La nula producción de Thomas en la derrota de 30-20 ante los Bucs, sin embargo, fue un riesgo que jugador y entrenadores estaban dispuestos a correr a fin de darle a Brees todas las herramientas disponibles.

Según el reporte, el cuerpo de entrenadores le dijo a Thomas que el equipo “era mucho mejor con él que sin él (dentro del terreno de juego)”. Evidentemente la presencia de un jugador del calibre de Thomas atrae la atención de cualquier defensiva y abre canales para que otros jugadores hagan jugadas, como fue el caso de Tre’Quan Smith quien concluyó el encuentro con 3 recepciones para 85 yardas y dos anotaciones, una de ellas en una conexión de 56 yardas a envío de Jameis Winston.

El duelo de playoffs ante los Bucs fue un fiel reflejo de la temporada de Thomas, quien apenas vio participación en cinco partidos de campaña regular en los que atrapó 40 balones para 438 yardas y no obtuvo su primer touchdown hasta el duelo de la ronda de comodines ante los Bears.

Esos números fueron un marcado contraste con la campaña anterior, en la que impuso un récord de la NFL con 149 recepciones para 1,725 yardas y nueve recepciones.