NFL

Lo bueno, lo malo y lo feo de la semana 10 de la NFL

Kyler Murray y los Cardinals lograron una remontada carente de adjetivos ante los Bills.

Kyler Murray
Christian Petersen AFP

Nick Chubb tuvo la jugada más inteligente de la semana 10 al dejar de lado la gloria personal y salirse del terreno de juego a dos yardas de anotar para asegurar la victoria de los Browns y desatar una oleada de maldiciones de apostadores de todo el mundo.

Ronald Jones disipó todas las dudas sobre su rendimiento al anotar en escapada de 98 yardas y darle rumbo definitivo a un encuentro que, hasta ese momento, se encontraba en el alambre.

Después de no entrenar en toda la semana, Ben Roethlisberger lanzó otros cuatro pases de touchdown sin intercepción y la defensiva de Pittsburgh brindó otra dominante actuación para mantener vivo el sueño de una temporada invicta en la ciudad del acero.

Lamar Jackson se transforma lentamente en payaso de una sola maroma y los Ravens exhiben todas sus carencias ofensivas en una dolorosísima derrota en Foxboro, donde nunca han ganado en temporada regular.

Sí, la semana 10 de la NFL tuvo momentos memorables. Pero si alguien se va a acordar de este domingo es por esto...

Lo bueno

Con 11 segundos por jugar, abajo por cuatro y con 43 larguísimas yardas entre los Cardinals y la victoria, Kyler Murray no tuvo más opción que eludir la presión, ganar tiempo y lanzar una plegaria. DeAndre Hopkins estaba justo donde debía estar para responder a las oraciones de su milagroso quarterback.

Hopkins se elevó entre un mar de jerseys blancos, tres para ser precisos, y salió con el balón en las manos. La jugada no sólo le dio la vuelta al marcador. Le dio la vuelta al mundo, y en cuestión de segundos, además. La única manera en que para esta hora no la hayas visto es si vienes saliendo de una cueva en la que viviste las últimas 24 horas. Sí, fue así de buena.

El Milagro del Desierto ocurrió apenas 32 segundos después de que los Bills recuperaran la ventaja con una serie de 78 yardas y tres minutos que concluyó con un pase de Josh Allen a Stefon Diggs en las diagonales. Pero medio minuto resultó más que suficiente para que los Cardinals borraran una desventaja de 14 puntos por primera vez en 56 juegos.

Con la victoria, los Cardinals se colocaron de manera intempestiva en la cima del Oeste de la NFC y Murray se ratificó como serio candidato a MVP en apenas su segunda temporada en la liga. Murray es el primer quarterback desde el final de la Segunda Guerra Mundial con touchdowns por tierra en cinco juegos consecutivos. Tiene 17 pases de anotación, 10 acarreos a las diagonales y luego de nueve juegos va en camino a una temporada sin precedentes de 4,000 yardas aéreas y 1,000 por tierra.

Lo malo

Hay equipos que simplemente no pueden darse el lujo de cometer una tontería. Washington es uno de ellos.

Sin embargo, lo hicieron el domingo. Y a consecuencia, su tercera victoria del año —que resultaría más que suficiente para mantenerlos en la conversación en la mediocre Este de la NFC— se les escapó de las manos.

Alex Smith acababa de montar una ofensiva de 17 jugadas y 66 yardas para permitir que Dustin Hopkins conectara un gol de campo de 41 yardas a 16 segundos del final que le había permitido a Washington empatar el juego a 27 y ayudarlos a borrar una desventaja de 21 puntos en el tercer cuarto.

Todo el momento estaba del lado de Washington hasta que apareció Chase Young. No hay nada peor que tener al enemigo en casa.

Con apenas 16 segundos, Matthew Stafford y los Lions estaban a la espera de un milagro o del tiempo extra, lo que llegara primero. Young se les adelantó a ambos con una tontería monumental. En primer down desde su propia yarda 35 y 12 miserables segundos en el reloj, Stafford lanzó un pase incompleto. Y entonces llegó Young a ponerle su sello al juego.

No fue de la manera en que Washington anticipaba cuando lo convirtió en la segunda selección global del pasado draft.

Después de que el balón a Quintez Cephus cayó incompleto, Young de manera absurda, innecesaria y simplemente estúpida dio un empujón que mando a Stafford al suelo y a los Lions otras 15 yardas hacia adelante. De ahí, el veterano pasador de los Lions completó un pase de 9 yardas a Marvin Jones que allanó el camino para que Matt Prater lo ganara en el último suspiro con un gol de campo de 59 yardas.

Ya no son Pieles Rojas, pero Young sin duda debería tener la cara roja de vergüenza.

Lo feo

Pocos, muy pocos jugadores en esta liga mantienen la llama competitiva tan encendida como Drew Brees. El tipo simplemente vive para jugar football, transpira football y se le nota. Así que cuando decide que no puede más, es obvio que se enciendan todos los focos de alarma en Nueva Orleans, Louisiana y donde sea que haya un aficionado de los Saints.

Drew Brees no salió detrás del centro de los Saints para la segunda mitad del triunfo de New Orleans 27-13 sobre los parchados 49ers. El veterano de 41 años ya aquejaba molestias en el hombro durante las últimas dos semanas, pero fue un golpe de Kentavius Street en el segundo cuarto que le dejó severos dolores en las costillas.

Los Saints se aferraron a la victoria con media mitad de football con Jameis Winston y Taysom Hill en los controles, pero no hay garantías de que el actual líder histórico en pases de touchdown salga como titular el próximo domingo ante los Falcons.