NFL

Adrian Peterson: contratos a corredores, una "falta de respeto"

Christian McCaffrey, de los Panthers, es el corredor mejor pagado de la liga y ocupa en la tabla general de la NFL el puesto 59 con la mayor remuneración anual.

Adrian Peterson

A pesar de tener una función básica en el football y contemplarse como fundamento principal al ataque, los corredores no han sido tratados como otras posiciones en lo que a la retribución económica se refiere. Con la evolución del juego hacia una apuesta por la verticalidad y profundidad se ha acentuado la disparidad. En relación a ello, Adrian Peterson sostiene que el mercado para él y sus homónimos es menospreciado.

“Es una falta de respeto para ser honesto”, acusó Peterson con TMZ. “Realmente lo es”.

Partidario del juego aéreo como sustenta el éxito el football contemporáneo o partidario del ataque terrestre como dicta la tradición del deporte, sin importar preferencias, es un hecho que los corredores no están entre los salarios más redituables de la NFL.

Alrededor de la liga

En el último calendario, Christian McCaffrey cargó con la ofensiva de los Panthers en la primera y en la segunda mitad en la división de los Saints y Buccaneers, quienes tuvieron la mejor defensa contra la carrera. McCaffrey se convirtió apenas en el tercer jugador en la historia de la liga en acumular 1,000 yardas por tierra y otras 1,000 por aire, resultando líder en Charlotte en ambas vías de ataque.

Esta temporada baja, el gerente general Marty Hurney aseguró a su mejor jugador con la firma de McCaffrey por poco más de 16 millones de dólares anuales (3 años, 64 mdd). Con ello, el egresado de Stanford ocupa el puesto 59 en la tabla general de los jugadores mejores pagados de la liga y es, a su vez, el back con el contrato más lucrativo en la historia (por temporada).

En la ‘Ciudad de la Música’, Derrick Henry acarreó con los Titans y los metió hasta las últimas instancias de la Conferencia Americana. Terminó con el título de acarreos en sus manos y fue la figura indiscutible para el conjunto de Mike Vrabel en la recta final del año y en la postemporada, con actuaciones de más de 200 yardas y más de 25 toques por jornada. En la agencia libre, Henry se llevó la etiqueta de jugador franquicia y su colega Ryan Tannehill recibió un contrato multianual (cuatro años, 118 mdd; 62 mdd garantizados) después de media campaña como titular detrás del centro.

En Minnesota, Dalvin Cook logró 1,135 yardas y 13 anotaciones terrestres, además de superar las 50 recepciones y las 500 unidades por aire, además de anotar dos de los tres touchdowns de los Vikings en Ronda Divisional ante los Saints. Actualmente, Cook espera un contrato provechoso, contrario a lo que lo que defienden los argumentos para soltar la chequera a los corredores: no se les pagan salarios tan apantallantes como a otras posiciones y se evitan acordar contratos a largo plazo con éstos a pesar de ser unos de los más propensos a lesiones por cargar con “el trabajo sucio”, defienden los gerentes generales.

Esperanza en las nuevas generaciones

Antes de McCaffrey, Ezekiel Elliott, a quien múltiples expertos sostienen como el mejor jugador en el esquema ofensivo de Dallas Cowboys, cedió su rúbrica por un documento de seis años y 90 millones de dólares.

Peterson, que en su momento (2012) fue el mejor pagado entre los backs, considera que las nuevas generaciones podrían traer un nuevo paradigma de la relación corredor-salario por los atributos que presentan.

“Creo que el cambio vendrá. Frank Gore y yo continuamos diciéndoles: ‘Hey, somos valiosos. Podemos tener carreras de 10, 14 años por igual, así que valórennos tan bien como valorarían a un quarterback’”, compartió el veterano. “Esta nueva generación de backs verdaderamente están cambiando el juego a algo mejor. Siento que vendrán más muchachos como esos, que ayudarán a incrementar el valor en la posición”, visualizó.