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Jurrell Casey se sintió traicionado por Titans cuando fue canjeado

El defensivo estuvo en Tennessee por casi una década, pero a partir de la campaña 2020 jugará para los Broncos tras un canje entre ambos equipos.

Jurrell Casey con los Titans
Wesley Hitt Getty Images

Desde 2011 y hasta 2019 Jurrell Casey fue uno de las bastiones de la frontal defensiva de los Titans. No obstante, para la campaña 2020 el defensive end jugará con los Broncos después de un canje entre Denver y Tennesee por los servicios del jugador.

Ante esto, Casey aseguró, en el podcast 'Double Coverage' de los gemelos McCourty, que se sintió traicionado por los Titans. Además, aseguró que sintió que lo trataron como basura y lo desecharon a pesar de tener un inicio difícil en la NFL (marca de 27-53 entre 2011 y 2015).

"La parte alocada es que les di mucho. Especialmente cuando llegas a la agencia libre y tuviste la oportunidad de ir a otro lado. Especialmente cuando nosotros [Casey y Jason McCourty] estuvimos ahí, con marcas de 2-14, 3-13. Esos fueron momentos difíciles. Cuando eres leal y sientes que las cosas van en la dirección correcta y eres una pieza importante, no tienes mucha elección, solo pelear por ello. Mi mentalidad era soportar hasta el fin y hacer que las cosas mejoraran.

"Nosotros llegamos a mejorar siendo parte principal del proyecto y después me desecharon a la basura como si no fuera parte importante. Después de una lesión en la campaña anterior y jugar tdo el año para ellos. Sin quejarme, hice todo lo que me pidieron y me tiraron como un pedazo de basura. Al final de cuentas, ningún negocio es leal", desarrolló.

Durante nueve campañas en el Nissan Stadium, Casey consiguió un total de 493 tackles, ocho fumbles forzados y cinco recuperados, 51 sacks y cinco llamados al Pro Bowl.

Mal trato en Nashville

Asimismo, Casey explicó que nunca habló con los Titans y el único contacto que tuvo con la organización fue hasta que prácticamente era de los Broncos, lo cual terminó por dejarlo herido.

"Fue un duro golpe porque pensé que alguien de ellos hablaría conmigo. La parte que más me dolió fue cuando me llamaron 30 segundos antes de que consiguieran el canje. Por tres o cuatro días en los que tuve que pedirle a mi esposa un minuto para llorar", reveló Casey.