HONDUREÑOS POR EL MUNDO

Boniek García confesó que le hubiera gustado quedarse en PSG

El mediocampista de Houston Dynamo reveló como fue su experiencia cuando se probó en el equipo más poderoso de Francia. Su sueño es que sus hijos puedan jugar en Europa.

Boniek García confesó que le hubiera gustado quedarse en PSG

Con 35 años y una gran carrera en la Major League Soccer, Boniek García aprovechó el tiempo en casa durante la cuarentena para recordar el ya lejano 2008, cuando viajó a Francia para probarse con el PSG con el sueño de en quedarse a jugar en uno de los clubes más importantes de Francia y de toda Europa. En el relato cuenta que la única espinita que le quedó en lo que va de su carrera como futbolista fue el no poder jugar en el viejo continente, pero espera que uno de sus hijos pueda hacerlo.

El mediocampista del Houston Dynamo habló con la gente del Diez, donde recordó el momento en el que viajó a Francia para intentar cumplir el sueño europeo, pero después de 12 días aprueba con el equipo, donde conoció a figuras de talla mundial como Claude Makelele y Ludovic Giuly, este último quien fuera su traductor durante los entrenamientos, y conoció el estilo del fútbol europeo; tuvo que regresar a Olimpia para seguir con su cerrera como futbolista profesional, misma que actualmente continúa en la MLS.

“Entrenar al lado de grandes jugadores como Giuly y Makelele, que de hecho Giuly era el que me traducía lo que íbamos a hacer en cada ejercicio. La experiencia de estar con ellos fue bonita. Se me hizo difícil, si no tienes la pelotita vas a marcar bastante y me costó, por más que tuviera técnica buena allá era más depurada, el balón más rápido y las canchas mojadas, se me dificultó en cierto momento”, explicaba uno de los capitanes del Dynamo.

Por qué no se quedó

El veterano catracho asegura que hizo bien las cosas en el tiempo que estuvo en la escuadra parisina, pero lamentablemente no hubo una persona que presionara más para que se quedara, ya sea en el equipo del PSG o que le ayudara a buscarle un club en cualquier parte de Europa, por lo que esa es una asignatura que le quedó pendiente en su trayectoria como profesional.

Gracias a que esa es la única espinita que tiene dentro de carrera, García espera poder ayudar a sus hijos a llegar a jugar en Europa, esto claro si ellos deciden ser jugadores de fútbol, algo que hasta el momento para ocurrirá; lo que tiene claro es que sería una gran satisfacción el poder ver a uno de ellos defendiendo los colores de un club europeo.

“Me quedó la espinita, hubiese querido tener una oportunidad de jugar en Europa. Esperemos que un día, si Dios lo permite, mis hijos me puedan dar esa satisfacción. Vamos muy rápido, pero esperemos. Los dos son zurdos y dicen que no hay zurdo malo”, cerró Boniek quien comenzó a entrenar esta semana con el Dynamo después de casi dos meses de paró por el COVID-19.