NFL DRAFT

Saints y Patriots muestran interés en el quarterback Jordan Love

New England y New Orleans tienen a sus disposición las selecciones 23 y 24, respectivamente, de la primera ronda.

Jordan Love
Kyusung Gong Associated Press

La clase 2020 del reclutamiento universitario viene cargada de talento en algunas posiciones. La del mariscal de campo es alguna de ellas. Se espera que se tomen cinco jugadores de la posición entre los primeros 32 puestos del sorteo. Y aunque no todos están a la altura de Joe Burrow, según los apuntes de los scouts, hay quienes tienen favorecedoras oportunidades de triunfar en la liga con el paso del tiempo y un entrenador capaz de explotar el talento.

Jordan Love, por ejemplo, exquarterback de Utah State, se perfila para ser nombrado en la primera ronda y ya causó notable interés en los Saints y los Patriots, según un reporte de Jeremy Fowler, de ESPN.

En New Orleans, Drew Brees tiene asegurado un par de años más con el equipo de Louisiana. Reemplazar al egresado de Purdue no será cosa fácil, pero un pasador reclutado en primera ronda y la sabiduría de Sean Payton podría bastar para crear a un sucesor que pueda perdurar en el puesto varios años.

En Foxborough, Tom Brady ya no regresará tras su ruptura a una relación de 20 años con Bill Belichick y los Patriots. Seis campeonatos de Super Bowl en dos décadas es aún más improbable de superar. Pero Belichick se ha posicionado como uno de los mejores dirigentes en la historia de la liga y si algo se le reconoce es que tiene la habilidad propia de sacar lo mejor de sus atltetas reclutados, vengan en el puesto 24 o en el 199.

Dudas en torno a Love

En cuanto a Love, el mariscal de campo no perteneció a un prestigioso programa universitario como Burrow, Tua Tagovailoa, Jalen Hurts o Justin Herbert, que son los pasadores  programados por los expertos para salir antes de terminar con la primera vuelta.

Sin embargo, eso no es garantía de éxito en la NFL; Deshone Kizer egresó de Notre Dame y no duró más de dos temporadas en el nivel profesional. El conjunto de Fighting Irish ha sido productor de grandes talentos como Joe Montana, Joe Theisman.

Lo que sí preocupa a varios gerentes generales es la caída de sus números en el último año de carrera colegial. De 32 anotaciones y seis intercepciones en 2018, Love cayó a un radio de 20-17. Pero reducirlo únicamente al desempeño de Love es quedarse corto, pues lo mismo ocurrió con la ofensiva de Utah State: pasaron de 47.5 puntos por juego, segundos en la nación —solo detrás de Oklahoma State—, a 29.2 unidades por jornada, en el lugar 65 de la NCAA.

En 2018 Utah State tuvo dos entrenadores. Matt Wells, quien estableció su sistema desde 2013 en la universidad y con quien empezó Love, tuvo las riendas toda la campaña del equipo en la temporada regular (10-2), y para los Playoffs Frank Maile (1-0) tomó los controles tras la partida de Wells a Texas Tech.

Luego de un notable trabajo de Wells con el equipo en sus seis años, en 2019 los Aggies fueron tras los servicios de Gary Andersen, que ya lo conocían en su mandato previo (2009-2012). En el último año de su primera estadía en las laterales de Utah State (11-2), Andersen llevó al equipo a ganar la Conferencia Western Athletic y terminaron en el puesto 16 del ranking nacional.

Eso le concedió a Andersen el puesto en Wisconsin. Tras dos años con los Badgers pasó a Oregon State, pero no volvió a su mismo desempeño de 2012 con los Aggies. Utah State creyó una vez más en Andersen pero al final los resultados de Wells no fueron igualados. El año pasado Love y compañía obtuvueron marca de 7-6 y salieron del cuadro de equipos ranqueados por la AP.