La gran oportunidad de Dallas Cowboys

Estados Unidos

Cada temporada tiene momentos. Partidos determinantes que, por la fecha y condiciones en que caen, marcan el rumbo y definición del resto de la temporada. Para los Dallas Cowboys ha llegado esa fecha, es el próximo domingo, en Boston, su visita a Tom Brady y los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Las condiciones del duelo representan una gran oportunidad para los Cowboys, pese a ser visitantes. Hace muchos años que Tom Brady no luce tan vulnerable y Dallas tiene que sacar provecho de ello.

Los Cowboys llegan con marca de 6-4, líderes de su división, pero a todo mundo le ha quedado claro que ante los rivales elite, se han derrumbado. No sólo perdieron ante Saints, Packers y Vikings, además cada uno les ganó sin tener sus mejores hombres en el campo. Saints les ganó sin Drew Brees, Packers sin Davante Adams, y Vikings sin Adam Thielen.

No obstante las interrogantes de esas derrotas, Dallas luce con grandes posibilidades de salir ganador, incluso contra el inclemente clima que se espera, de fuerte lluvia y probable nevada.

Con una línea ofensiva que desde el inicio de la temporada no tiene al centro ni al tackle izquierdo titulares, Brady ha sido golpeado repetidamente. Se suma la inestabilidad en su grupo de receptores, que abrió temporada esperanzados en Josh Gordon, sumó a Antonio Brown, hoy no tiene a ninguno de los dos, y por si fuera poco no jugará el recién adquirido Mohammed Sanu, quien en dos partidos y medio suma 14 recepciones, 9 primeros y diez, y 1 touchdown

Será hasta el arranque del juego cuando se determine si juega su mejor receptor en zonas profundas, Phillip Dorsett, quien entró al protocolo de conmoción tras el pasado juego ante Filadelfia. Dorsett lidera los Patriots con 5 touchdowns.

Con todas estas bajas los receptores de Brady ante los Cowboys podrían ser, Julian Edelman, Jakoby Myers (novato), N´Keal Harry (novato con 1 partido), Matt LaCose como ala cerrada-

La defensiva de Dallas ha ido de más a menos. Sus corners Byron Jones y Chidobe Awuzie parecían tener calidad elite, pero se han caído poco a poco. Según PFF, entre 178 corners evaluados este año en la NFL, Awuzie es el 162, permite el 60% de pases completos y le han metido 2 touchdowns. Jones tiene mucho mejores números, aunque acepta el 58% de pases completos, sólo ha permitido 20 pases completos y 1 tuchdown.

En caso de jugar Dorsett, Byron Jones estaría a su lado casi todo el partido, si se ausenta tomaría al novato N´Keal Hary. Awuzie debe asumir la nada fácil misión de cubrir a Julian Edelman, el hombre clave de Brady para mover las cadenas.

Más allá del glamour y fama de Tom Brady, todo indica que este partido se decidirá con el duelo entre Dak Prescott y la defensiva de Patriots.

Con 841 yardas por pase, 7 toucdowns y 1 intercepción en los últimos dos partidos, Prescott vive, probablemente, el mejor momento de su carrera. Pero enfrente a si tendrá no sólo la mejor defensiva de la liga, sino una que marca números históricos.

El dato fundamental para Prescott es no perder el balón, no intercepciones y no balones sueltos. Antes que pensar en generar muchas yardas tiene que concentrarse en no comprometer a su equipo.

Los Patriots lideran la liga en intercepciones, con 19, y en capturas de quarterback, 37. Pero Dallas ha invertido decenas de millones de dólares en Tyrone Smith, Zack Martin, La´El Collins, y el resto de su línea ofensiva. Este es el juego en el que deben confirmar el valor de esa inversión.

Si alguna debilidad se le puede ver a esa defensiva de Pats, es frenar la carrera. Ante Cleveland les corrieron 176 yardas, y los Ravens con Lamar Jackson les pasaron encima para 210. Aunque la semana pasada Filadelfia no tuvo éxito por esa vía, los Cowboys tienen que intentarlo porque tienen su poderosa línea ofensiva, y sobre todo porque tienen a Ezekiel Elliott.

Elliott no pasa por buen momento. Apenas generó 45 yardas en 16 acarreos en el triunfo sobre Detroit, y otras 47 en 20 carreras sobre Vikings. Su promedio en ambos duelos es de 2.5 yardas por acarreo.

Es el día para que Dak Prescott se gane su contrato de 40 millones. Es el día para que Ezekiel Elliott justifique sus 20 millones anuales. Es el día para que los Cowboys confirmen la mejor línea ofensiva de la liga.

Es el día de los Cowboys.

Es hoy, o nunca.