MLB

Rockies: No fue insulto racial, llamaba a la mascota

La noche del domingo se viralizó en redes un supuesto insulto racial dirigido al jardinero central Lewis Brinson, jugador de los Miami Marlins.

Estados Unidos
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Dinger, la mascota de Colorado Rockies.
David Zalubowski AP

Las redes sociales pueden llegar a ser muy poderosas. No siempre de buena manera.

Eso fue lo que le ocurrió a un aficionado de los Colorado Rockies que se viralizó la noche del domingo cuando, supuestamente, profirió insultos raciales hacia Lewis Brinson, de los Marlins de Miami.

Los micrófonos de la transmisión captaron el grito de un aficionado sentado en las primeras filas detrás del plato mientras Brinson consumía su turno en la novena entrada.

Lo que se escuchó en primera instancia -o lo que el resto del mundo de la web quiso escuchar para encender las antorchas e iniciar el linchamiento mediático- fue “Nigger”, una palabra inaceptable para cualquier persona de raza negra.

Nada más alejado de la realidad

De acuerdo con la investigación que inició y concluyó el equipo en torno al incidente, el aficionado simplemente gritó “Dinger”, el nombre del triceratops morado que tienen los Rockies como mascota.

Lo que a todas luces es un acto inocente, se convirtió de inmediato en un linchamiento en contra de una persona que resultó ser víctima de todo lo que se le acusa. Ahora, este hombre quedó clasificado como racista y es discriminado por ello, sin cometer falta alguna.

Una vez que se viralizó el video, el mismo equipo emitió un comunicado lamentando el incidente y prometiendo llegar hasta las últimas consecuencias con el responsable, sólo para retractarse horas después, obviamente, de manera mucho más discreta.

Los Rockies debieron ser igualmente enfáticos al momento de aclarar el incidente que cuando lo condenaron. La reputación de un hombre inocente está en juego y en manos de una turba de tuiteros.

Habrá quien lea el comunicado del equipo y se entere de la confusión. Así como habrá quien jamás sepa que el hombre solo quería llamar la atención de una botarga y lo considere por siempre un racista.

Solo se necesita un video fuera de contexto, un mal audio y sed de sangre para que el supuesto discriminador pase a ser discriminado. Los Rockies aclararon la confusión, y lo hicieron suficientemente rápido, pero eso podría no ser suficiente para rescatar la reputación de un hombre inocente.

Desafortunadamente, el incidente cobró notoriedad porque no es la primera, ni será la última, vez que un aficionado profiere insultos raciales en contra de un deportista. Si acaso es la norma de personas abiertamente racistas que prefieren ocultarse en el anonimato que da una muchedumbre. Bien valientes ellos.

Una vez que el equipo aclaró la situación y la investigación concluyó, sólo queda una pregunta por resolver: ¿Qué hacía un hombre adulto llamándole a la mascota? Esa es una pregunta para el vendedor de cervezas.