Detroit Tigers

Akil Baddoo y el inicio de una carrera de ensueño con los Tigers

El jardinero de los Tigers comenzó su andar en Grandes Ligas de manera envidiable... e histórica.

Estados Unidos
Akil Baddoo con los Tigers
Carlos Osorio AP

Las Grandes Ligas son la materialización de un sueño que todo niño tuvo desde el momento en que tomó un guante y una pelota por primera vez. No hay excepción.

Pero ni el sueño más descabellado de Akil Baddoo pudo haber tenido un guion como el que ha escrito el jardinero de los Tigers luego de apenas tres juegos en la Gran Carpa, uno más irreal que el anterior.

Luego de un transitar de cuatro años en Ligas Menores y una operación de Tommy John que lo alejó del diamante desde mediados de 2019, Baddoo finalmente llegó a Grandes Ligas para debutar el pasado domingo como noveno en el orden.

No esperó mucho para sacudirse los nervios. De hecho, no esperó nada. Baddoo depositó el primer lanzamiento del abridor de los Cleveland Indians Aaron Civale detrás de la barda del jardín izquierdo para su primer home run en Ligas Mayores.

Con su batazo para iniciar la tercera entrada, el joven jardinero, hijo de padre ghanés y madre trinitaria, se convirtió en el pelotero número 128 en la historia en sacudir un home run en su primer turno y el número 30 en hacerlo al primer pitcheo. Treinta en más de 130 años de historia no está tan mal.

Para su segunda aparición en un diamante de Grandes Ligas, Baddoo subió el grado de dificultad. Al día siguiente y con su equipo abajo 15-1 en el noveno inning ante los Minnesota Twins, Baddoo ingresó de emergente con la casa llena. El resto se lo podrán imaginar o lo podrán soñar. Pero Baddoo lo hizo realidad, cuando sonó un panorámico tablazo ante Randy Dobnak para su primer grand slam.

El home run con casa llena en el noveno inning no solo sirvió para darle un poco de decoro al marcador, sino también para convertir en el primer pelotero en la historia de los Tigers ─fundados en 1901─ en pegar home run en sus primeros dos partidos en Grandes Ligas, y el primero en la historia de Grandes Ligas en hacerlo desde el noveno puesto en el orden al bate.

Baddoo se guardó su mejor truco para el tercer acto, la tarde del martes, cuando ingresó como corredor emergente en el octavo inning con el juego empatado 3-3 ante Minnesota, y en su primer turno, en la parte baja del 10mo episodio, el novato tronó una línea a jardín derecho para llevar al plato a Harold Castro y ponerle fin al encuentro.

Considerando que los Tigers no están proyectados a ganar muchos partidos, el batazo de Baddoo tiene un sabor especial, pero también está bañado de historia. Con su sencillo del martes ante Hansel Robles, se convirtió en el primer jugador en Grandes Ligas al menos desde 1900 en tener dos cuadrangulares, incluyendo un grand slam, y un batazo para ganar el partido en sus tres primeros juegos en Grandes Ligas.

Además, se convirtió en el primer jugador de los Tigers en conectar un hit para ganar uno de sus tres primeros juegos en Grandes Ligas desde que el mexicano Gabriel Álvarez lo consiguiera en 1988.

Desde luego que el fulgurante inicio de la carrera de Baddoo es solo eso, un comienzo salpicado de pequeños logros y, de ninguna manera, el presagio de una carrera brillante. Después de todo, de los 128 jugadores que han disparado home run en su primer turno, sólo Earl Averill terminó con un busto en el Salón de la Fama y apenas tres de ellos ─Gary Gaetti, Carlos Lee y Jermaine Dye─ finalizaron su carrera con más de 300 palos de vuelta entera.