Super Bowl LV

Tom Brady, programado para ganar

Sus 10 apariciones en el Super Bowl son el doble de su más cercano “perseguidor”, léase John Elway (cinco, todos con los Denver Broncos).

Estados Unidos
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Tom Brady con los Buccaneers
Matt Ludtke AP

Tom Brady terminó su primera campaña en Tampa Bay con 40 pases de touchdown –un récord de la franquicia– y 4,633 yardas. Muy bueno, pero insuficiente para “TB12”.

El objetivo de Thomas Edward Patrick Brady (3 de agosto de 1977, San Mateo, California) es ganar otro Super Bowl; el séptimo en su haber y primero con los Buccaneers.

Brady, mejor conocido como “GOAT” (Greatest Of All Time: El Más Grande de Todos los Tiempos), está a un triunfo de construir un piso más en el enorme castillo de su legado en la NFL.

Sus 10 apariciones en el Super Bowl son el doble de su más cercano “perseguidor”, léase John Elway (cinco, todos con los Denver Broncos).

Brady posee otros 10 récords del evento, entre ellos el de triunfos (6), touchdowns (18) y yardas (2,838).

El domingo empatará a LeBron James, de Los Angeles Lakers, como los únicos atletas en las principales ligas profesionales de Estados Unidos (NFL, NBA, MLB y NHL) con 10 apariciones en un juego o serie por el campeonato en los últimos 30 años.

Si los Bucs derrotan a los Kansas City Chiefs, Brady habrá logrado lo que hasta ahora solo otro quarterback (Peyton Manning) ha podido: ganar un Super Bowl con dos equipos.

Todo comenzó en el Draft del 2000, cuando los New England Patriots reclutaron en la sexta ronda (pick 199 global) al escuálido Tom Brady, proveniente de la universidad de Michigan.

Verlo correr las 40 yardas o cualquier otro drill en el Scouting Combine daba más pena que esperanza de que este chico pudiera convertirse en un quarterback en la NFL, mucho menos el mejor de todos los tiempos.

Pero el coach Bill Belichick lo tenía bien scouteado y cuando lo vio disponible en la sexta ronda, no dudó en reclutarlo.

Fue en 2001 cuando Brady tuvo su primera oportunidad como titular de los Patriots, luego de una lesión de Drew Bledsoe. “Tom Terrific” inició 14 juegos y sorprendió con su madurez y comando de la ofensiva en New England.

Ganó 11 juegos y ayudó a los Pats a terminar con el segundo mejor récord de la AFC. En los Playoffs, New England sorprendió y venció en Pittsburgh a los Steelers para avanzar al Super Bowl XXXVI ante los superfavoritos St. Louis Rams, en el Superdome de New Orleans.

Detrás de una tremenda actuación defensiva, un eficiente Brady (particularmente en la última serie ofensiva del juego) y un gol de campo de Adam Vinatieri, los Patriots ganaron 20-17 en una de las sorpresas más grandes de la historia del Super Bowl.

Jugar en el Super Bowl se convertiría en una costumbre para Brady y los Patriots. Ocho apariciones más, para ser exactos, con cinco triunfos y derrotas ante Giants (dos) y Philadelphia.

En estas dos décadas de dominio, Brady tiene un increíble récord de 230-69; sus 47 triunfos después de cumplir 40 años son 30 más que los ha conseguido Drew Brees con los Saints.

Pero, como en casi todo matrimonio, la relación entre Brady y Belichick se fue deteriorando hasta el punto en que, según reportes, interactuaban poco y se dirigían la palabra para lo estrictamente necesario.

Brady únicamente esperaba el momento en que caducara su última extensión de contrato con los Patriots para decirle adiós al equipo de sus amores.

Así, en marzo de 2020, Brady oficialmente se convirtió en agente libre y eligió a los Buccaneers para firmar –el día 20 de ese mes– por dos años y 60 millones de dólares.

Ahora, a sus 43 años, está a un triunfo de probar que también puede ganar Super Bowls sin Belichick y con el deseo intacto de jugar algunos años más.

“El football, para mí, es mucho más que solo un deporte”, dijo Brady en la semana. “Está el elemento físico, el mental y está la parte emocional… Para un jugador como yo, como quarterback, nunca es lo que yo hago, es realmente lo que hacemos. Porque mucho es estar en la misma página que mis compañeros de equipo, con los receptores, los tight ends, la línea ofensiva, los coaches. Parte del éxito y de disfrutar el éxito es ser capaz de disfrutar el éxito con todos. Porque todos juegan un papel crítico y no hay nada que puedas lograr en el football sin la ayuda de todo el equipo. No se trata de mí, Tom Brady, se trata de nosotros, los Bucs, y lo que podemos lograr”.

Los Bucs buscan su segundo título, y Brady escribir una página más en su improbable viaje en la NFL, que terminará el día en que el mundo se ponga a sus pies y se descubra su busto en el Salón de la Fama del football profesional.

Y probablemente tenga inscritas las siglas “G.O.A.T.”.