BALTIMORE RAVENS

Willie Snead: Lamar Jackson está frustrado con el resultado

Jackson no pudo terminar el partido por una contusión que sufrió al final del tercer cuarto. El pasadaor ya se encuentra bien de salud, dijo su receptor.

Estados Unidos
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LAMAR JACKSON, JERRY HUGHES
Jeffrey T. Barnes AP

Después de ganar en la primera fase de la postemporada ante Tennessee Titans, quienes los eliminaron el año anterior en playoff, los Ravens buscaron emular el resultado, ahora en Buffalo. Por segundo año consecutivo, el equipo de John Harbaugh fue eliminado en Ronda Divisional.

Con la derrota ante los Bills, Baltimore suma cuatro viajes a postemporada sin poder avanzar al Juego de Campeonato de la Conferencia Americana. La última ocasión en que disputaron ese partido fue en 2012, cuando los Ravens avanzaron hasta el Super Bowl XLVII (“Harbaugh Bowl”/“Blackout Bowl”), el último partido en la carrera del apoyador Ray Lewis.

Para el mariscal de campo de tercer año, Lamar Jackson, el enfrentamiento no salió como esperaba. Una intercepción con devolución de 101 yardas hasta la zona de anotación y una contusión al final del tercer periodo marcaron el partido, al no permitirle volver por el resto del encuentro.

En cuanto a su salud, Jackson se encuentra en buenas condiciones: hizo el viaje de regreso a Baltimore junto a sus compañeros de equipo. Por otro lado, anímicamente no está en la mejor situación, contó a Jamison Hensley, de ESPN.

"Está frustrado. Está bien. Dice que está bien de la contusión pero que está frustrado que estuvimos tan cerca y no terminamos esas series ofensivas. Es el más competitivo. No le gusta perder", sostuvo Willie Snead, quien atrapó los cinco pases que tiró Jackson en su dirección para 25 yardas en Buffalo.

Fin de la perfección

Previo al partido, Jackson había pasado 49 touchdowns, sin intercepciones, en la zona roja. Taron Johnson se encargó de romper el cero al adelantarse al ala cerrada Mark Andrews en el último minuto de juego del tercer periodo en una serie ofensiva que tomó casi todo el cuarto a Baltimore para intentar empatar el encuentro a 10.

Apelando a la superstición y el posible estrés por enterearse de la perfección de Jackson en la zona final del territorio rival, Snead reconoce la jugada que marcó e hizo la diferencia en un partido en el que el estado del tiempo fue factor. “De alguna manera fue una maldición allí mismo”, dijo el velocista. “[…] Apesta. Fue un gran cambio anímico en el partido”, agregó.