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Es momento de “alimentar” a Ezekiel Elliott

Los Cowboys han corrido el balón en 126 ocasiones, contra 236 pases. No hay balance porque Dallas ha sido superado 57-26 en el primer cuarto y tiene que abandonar la carrera.

Ezekiel Elliott
Michael Ainsworth AP

Fue un domingo lleno de momentos emotivos en la NFL.

El regreso de Alex Smith en Washington luego de una lesión que requirió 17 cirugías y puso en riesgo su vida; los cuatro touchdowns del novato Chase Claypool en Pittsburgh; los sorpresivos triunfos de Raiders y Dolphins en Kansas City y San Francisco, respectivamente; el segundo coach despedido y, por supuesto, la lesión de Dak Prescott.

El quarterback de los Dallas Cowboys sufrió una fractura luxación en el tobillo derecho a la mitad del tercer cuarto, cuando fue tacleado por Logan Ryan, de los Giants.

Dak fue operado la noche del domingo y, según los primeros reportes, la cirugía fue todo un éxito. Sin embargo, es 90% probable que no lo veamos nuevamente en la temporada, incluso si Dallas logra clasificar a Playoffs.

Cuando Jerry Jones firmó al veterano Andy Dalton -días después de que los Bengals le dieron las gracias- probablemente el dueño de los Cowboys lo hizo para tener un paracaídas en caso de que Prescott no firmara ni la extensión de contrato, ni como “Jugador Franquicia”. En ese momento, las negociaciones estaban atascadas.

Dalton es un quarterback más que adecuado para la ofensiva de la estrella, pero, a partir de este momento, lo mejor que puede hacer el coach Mike McCarthy es poner el balón en las manos de su mejor hombre: Ezekiel Elliott.

La defensa de Dallas no existe y eso no va a cambiar pronto, así que los Cowboys deben hacer lo que por momentos intentaron el domingo ante los Giants: correr el balón y consumir el mayor tiempo posible en el proceso.

Lo hicieron en el segundo cuarto, con una larga serie ofensiva de 14 jugadas que recorrió 75 yardas en siete minutos; 10 de esas 14 jugadas fueron por tierra.

Cuando la defensiva regresó al campo, forzó un fumble y Anthony Brown se llevó el balón 29 yardas hasta el touchdown para empatar el juego 17-17.

Dalton puede ejecutar una ofensiva de pases rápidos sin problema alguno, pero no es Dak, y con él Dallas difícilmente va a ganar los tiroteos dominicales a los que estamos acostumbrados con este equipo.

Los Cowboys han corrido el balón en 126 ocasiones, contra 236 pases. No hay balance porque Dallas ha sido superado 57-26 en el primer cuarto y tiene que abandonar la carrera.

El coordinador Mike Nolan fue más agresivo el domingo y usó blitzes toda la tarde contra el joven Daniel Jones, quien fue capturado dos veces y golpeado en 10 ocasiones.

Pero funcionó ante Jones, quien también fue golpeado nueve veces en la derrota ante los Rams. Correr ese riesgo ante Kyler Murray y los Cardinals (siguiente rival de los Cowboys) puede ser un suicidio.

Por eso Elliott debe aumentar ese promedio de 17.8 carreras por juego a un mínimo de 25. “Zeke” aún busca su primer partido de 100 yardas por tierra en 2020, pero es un jugador que McCarthy también puede y debe involucrar en el ataque aéreo.

Elliott totalizó 125 yardas ante Cleveland (71 aéreas, 54 por tierra) y es líder de la NFL con 35 juegos de al menos 120 yardas combinadas desde 2016, cuando debutó en la liga.

El football es complementario y es momento de que McCarthy aproveche la coyuntura y ponga el balón en las manos de “Zeke”.

Eso le restará presión a Dalton y hará funcionar el play-action, pero, sobre todo, ayudará a la que hasta ahora es la peor defensa de la liga.