SEMANA 4

Lo bueno, lo malo y lo feo de la semana 4 de la NFL

Los Cleveland Browns tuvieron una actuación memorable ¿en que categoría encajarán luego de dominar a los Cowboys?

Tom Brady
James Gilbert AFP

Odell Beckham tuvo su primer juego de múltiples touchdowns con el uniforme de los Browns y continuó con su historial de masacrar a los Dallas Cowboys, fue una de muchas buenas noticias para Cleveland. Drew Brees se recuperó de una intercepción en su primer pase para ayudar a demostrar que los Saints siguen siendo una ofensiva de alto octanaje. Y Dalvin Cook cargó sobre sus hombros a Minnesota a su primer triunfo del año.

Todos ellos tuvieron actuaciones destacadas. ¿Suficientes para lo mejor de la semana? No lo creo.

Lo bueno

Por momentos en los primeros tres juegos, y parte del cuarto, con su nuevo equipo, Tom Brady ha lucido fuera de sintonía, frustrado y, ciertamente, incómodo en Tampa Bay. Sólo le bastaron poco más de 30 minutos del domingo, los últimos 30 desde luego, para borrar cualquier imagen de que no es digno de estar al timón del barco Bucanero.

Por 46ta ocasión en su carrera, Brady comandó una ofensiva para ganar el encuentro en el último cuarto de un juego de campaña regular, la cuarta mayor cantidad en la historia, y lo hizo con la séptima actuación de cinco pases de touchdown de su ilustre carrera.

A pesar de no contar con el explosivo Chris Godwin y de perder al tight end O.J. Howard en la segunda mitad, Brady guio a los Bucs a borrar una desventaja de 17 puntos ante los Chargers con una actuación prácticamente inmaculada en la segunda mitad. Apenas minutos después de lanzar su segundo “pick six” de la campaña.

Brady completó 30 de 46 envíos para 369 yardas, par de campo para un pasador de la talla de Brady. Sus cinco pases de touchdown fueron todos a cinco receptores distintos: Mike Evans, Scotty Miller, Howard, Cameron Brate y Ke’Shawn Vaughn.

Pero más valioso que sus cinco envíos de anotación fue la confianza y el temple que les inyectó a los jóvenes Bucs, que por primera vez pudieron ver en primera fila lo que Brady trae a la mesa. El pasador de 43 años borró una desventaja de al menos 10 puntos para ganar un juego por 34ta ocasión en su carrera, incluyendo los playoffs. Nada mal.

Lo malo

Si la defensiva de los Cowboys continúa con su horrendo paso de 2020 y Dak Prescott logra llevarlos a postemporada, el quarterback de Dallas no se merece los 40 millones anuales que pide, se merece que rebauticen el estadio de Dallas con su nombre. Así de mala es la defensiva de la Estrella Solitaria.

Por tercer encuentro en fila, los Cowboys permitieron al menos 38 puntos e incluso se superaron a sí mismos al otorgar 49 unidades a unos Cleveland Browns que perdieron a su mejor jugador, el running back Nick Chubb, en el primer cuarto.

Los Cowboys permitieron 508 yardas totales y 307 yardas por la vía terrestre. No, no fue un error de dedo, leyeron bien 307 yardas, 95 de ellas a un D’Ernest Johnson al que nadie va a detener en la calle para un autógrafo y 73 a un receptor como Odell Beckham.

Además, permitieron tres touchdowns por la vía terrestre y otros tres por la vía aérea —hey, al menos son consistentes —incluyendo el pase de touchdown del receptor Jarvis Landry para una conexión de 37 yardas con Beckham Jr.

Los Cowboys siguen cavando hoyos con su defensiva que son lo suficientemente profundos incluso para que una ofensiva que promedia casi 32 puntos por encuentro pueda escapar de ellos.

En cuatro juegos esta campaña, han permitido al menos 380 yardas en cada uno de ellos y siguen sin encontrarse con un quarterback al que no hagan ver como un auténtico MVP. La buena noticia para Dallas es que el calendario les tiene programada una visita de los inertes Giants el próximo domingo.

Lo feo

Los Chicago Bears ya tienen suficiente con ser el equipo que dejó escapar a Patrick Mahomes para seleccionar a Mitch Trubisky. Ahora pueden sumar esa distinción a la de ser el equipo que le dio un contrato millonario a un Nick Foles que se vio incluso peor que al pasador que reemplazó en la titularidad.

En su primer juego desde que mandó a Trubisky al lugar del que nunca debió salir, Foles mantuvo en neutral a una ofensiva de Chicago que, incluso con todos sus problemas, se las había ingeniado para colocar puntos en el marcador durante su inicio de 3-0.

El veterano exMVP de Super Bowl completó apenas 26 de 42 envíos para 249 yardas con un touchdown y una intercepción. Concedido, el debut de Foles como titular fue ante una de las mejores defensivas de la NFL, pero más allá de los números, simplemente hizo gala de imprecisión y los Bears pagaron cara su ineptitud ofensiva.

Chicago, que finalizó con apenas 269 yardas totales, no movió el balón con consistencia hasta que simplemente fue demasiado tarde y los Colts se permitieron un respiro. Los Bears concretaron apenas cuatro de 14 terceras oportunidades, cometieron 8 castigos para 103 yardas, perdieron un balón, y sus únicos signos vitales llegaron durante una serie de 8 jugadas y 90 yardas que culminó con pase de touchdown a 1:35 del final que acercó a los Bears 19-11.

Se necesita mucho para hacer extrañar a Trubisky y Foles lo logró.