TAMPA BAY BUCCANEERS

Licht: Tom Brady y Bruce Arians son el "matrimonio perfecto"

El gerente general de los Buccaneers considera que el entrenador y el pasador "tienen algo que demostrar" en sus respectivos puntos de sus carreras.

Bruce Arians, Tom Brady

Tom Brady salió de New England después de 20 años, pero su llegada a Tampa Bay no fue una emigración para anunciar su retiro. El mariscal de campo, a sus 42 años, desea mantener su nivel su ética de trabajo y demostrar que puede llegar tan lejos sin los Patriots, sin Bill Belichick.

Por el otro lado, Bruce Arians ha sido una de las mentes ofensivas más respetadas de la NFL en los últimos años. Desde que inició su carrera ha trabajado en el lado ofensivo del campo en el nivel colegial y profesional. Ha entrenado, además de coordinar la ofensiva y de dirigir al equipo completo, a receptores, correcores, alas cerradas y mariscales de campo. Pero no ha logrado ganar el campeonato como entrenador en jefe.

La unión entre Brady y Arians en Tampa Bay llega en un momento ideal, considera Jason Licht, gerente general del equipo. Ambos, que se encuentran en la recta final de sus respectivas carreras, se ayudarán del otro para ganar y terminar sus caminos por el football de la mejor manera, ganando. Incluso, según algunos analistas han señalado, el equipo tiene lo necesario para situarse en el Super Bowl.

“No me preocupo mucho por ello. Tenemos a un entrenador que, para ser honestos, no estará aquí los próximos 15 o 20 años entrenando a los Buccaneers. Así que pienso que realmente fue el matrimonio perfecto: Tienes a dos muchachos que tienen algo que mostrar, quieren ganar, quieren ganar ahora, tienen la misma mentalidad", dijo Lich a Scott Van Pelt, en su aparición en SportsCenter.

Asimismo, Litch expresó que el pilar de su organización es Arians. Después de anunciar su retiro en 2017, el mandamás aceptó el trabajo en Tampa Bay. El proyecto de la gerencia, señaló Licht, inició con la llegada del dirigente nombrado en dos ocasiones Entrenador del Año AP (2012, 2014).

“Traer a Tom aquí, francamente, inició con la contratación de Bruce el año pasado. No sabía si estaríamos en esta situación ahora mismo sin Bruce Arians como nuestro entrenador. Y ellos están viviendo una especie de vidas paralelas ahora, tienen algo que demostrar y quieren hacerlo ya", reiteró.

Mismo Brady, diferente equipo

Las fricciones con los Patriots fueron decisivas para Brady. Salió del Gillette Stadium por la puerta grande. Al igual que a Bill Belichick, New England le debe sus mejores años al pasador.

Una vez que tomó su teléfono y marcó a Tampa Bay, Brady fue claro. Tenía ganas de jugar football y como única condición al equipo pidió los celulares de todos próximos colegas para ponerse en contacto con ellos y crear la mejor atmósfera posible en el vestidor desde el inicio.

“No quiso venir aquí para sentirse endiosado. Simplemente quiere asegurarse de que sus compañeros lo respeten. Tiene algo que demostrar”, concluyó Licht.