LIV Super Bowl 2020

Super Bowl LIV

Super Bowl LIV Chiefs vs 49ers

Estados Unidos

La NFL es una liga que se evalúa por el Super Bowl. Existen algunos reconocimientos de la temporada regular con un importante valor, pero no trascienden a menos que lleven la victoria del súper domingo. Llegar a esta cita es el sueño de todos pero ganarla, el único y principal objetivo.

Crecí viendo fenomenales jugadores que nunca llegaron a esta cita, y se han perdido en el tiempo.

¿Quién incluye a Dan Marino?, cuando se habla del mejor quarterback de todos los tiempos, pese a que se retiró como el mejor pasador de la historia, hasta ese momento. ¿Quién incluye a Barry Sanders cuando se habla del mejor jugador de la historia?, pese a que es por consenso general el mejor corredor de todos los tiempos, y sería líder de yardas ganadas de no haberse retirado prematuramente.

Cuando Dan Marino era el más espectacular pasador de la NFL, como hoy Patrick Mahomes, llegó al Super Bowl XIX, y lo perdió ante San Francisco de Joe Montana. En la conferencia de prensa dijo, “estoy muy joven, pronto volveré a este juego y lo ganaré”. Jugó 16 temporadas en la NFL pero jamás volvió al gran juego.

Nadie recuerda a los perdedores sin importar que tan grande haya sido su temporada regular. ¿Quién habla de Jared Goff, el quarterback de los Rams, perdedores del año pasado? ¿Quién habla de Matt Ryan?

Chiefs y 49ers están increíblemente equilibrados. Si alguien sabe de futbol americano es la gente de Las Vegas, que tiene el juego con escasos 1.5 puntos de ventaja para Kansas. Además sus ofensivas presentan duelos muy favorables cuando se emparejan con la defensiva rival, lo que para mi es presagio de un juego muy explosivo.

Cuando los Chiefs están en el campo ponen en escena la más veloz colección de receptores que la NFL pueda agrupar: Tareek Hill, Sammy Watkins, Mecole Heardman, Demarcus Robinson, y Travis Kelce: ¿Quién los va a defender?

El fútbol americano es un juego de duelos personales y la victoria se logra cuando descifras el duelo que más que conviene, y lo explotas. Cuando Kansas City tenga esa gran colección de receptores en el campo, la gran preocupación de los 49ers será el corner Ankello Whiterspoon, que no tiene la calidad para cubrir a Watkins o Heardman, mucho menos a Tareek.

Incluso el fenomenal Richard Sherman debe ser blanco de ataque. En la final de la Conferencia Nacional los Packers lo atacaron una vez en zona profunda, con Davante Adams, le metieron un pase de touchdown de casi 50 yardas. Sherman es un histórico pero no tiene la velocidad para cubrir personal a Tareek ni a Heardman.

De la misma forma no hay manera en que Chiefs pueda frenar esa aplastante máquina corredora de balón de San Francisco, que en dos juegos de playoffs suma 482 yardas. Se dice, erróneamente, que vienen de frenar a los Titans y su “buffalo” Derrick Henry, porque lo dejaron en 65 yardas. Es falso. Los Titans se fueron tan abajo en el marcador que ya no podían seguir corriendo, lo confrma que sólo le dieron tres acarreos en la segunda mitad.

La mejor defensa contra Patrick Mahomes es dejarlo en la banca. Si los 49ers son capaces de establecer su ataque terrestre, esa aplanadora que viene promediando 240 yardas tierra por partido, el carismático MVPat se desesperará sentado en la banca viendo como arrastran a sus defensivos.

La NFL está en proceso de un cambio generacional. Es muy posible que los tiempos de Tom Brady y sus Pats, hayan terminado. No se ve cercano un regreso al Super Bowl para Aaron Rodgers, Drew Brees o Ben Roethlisberger. Por el contrario, parece que la liga se la apropian los Lamar, Mahomes, entre otros.

Si este es el cambio generacional, y si la NFL quiere garantizar años electrizantes en su futuro inmediato, nada mejor que dejarla en manos de Patrick Mahomes, Es un joven increíblemente talentoso, carismático, con inusual madurez para un joven de 24 años.

Este será un partido explosivo, muy superior a los 53 puntos que afirman en Las Vegas, y puede ganar cualquiera. Cuando me han pedido pronosticar un resultado he dicho, 38-35, ganador el último que tenga la pelota en sus manos.

Si la NFL quiere garantizar espectáculo en los próximos años, por el bien del juego, dejar el trofeo Lombardi en manos de Mahomes es lo mejor que le podría pasar.