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Campeonato Brasileño Serie A

Antonio Brown y los New England Patriots

Estados Unidos

Justamente como Antonio Brown.

No existe una persona, consiente e imparcial, que en su sano juicio intente defender el comportamiento y decisiones de éste personaje. Abusó del deseo y buena fe de los @Raiders, que atraídos por sus cualidades físicas y capacidades dentro del campo, le firmaron un contrato por 3 años y 54 millones de dólares, que incluía 30 garantizados.

¿Está mentalmente sano?

¿Cómo evaluar la salud mental de un personaje que contrata asesores, para buscar cancelar un contrato de 54 millones de dólares? Si Antonio Brown hubiera jugado el partido del lunes ante Denver, garantizaba 30 millones por los siguientes tres años, más su sueldo. Sin embargo eligió cancelarlo, usando los medios más sucios, poco éticos e inmorales, y sólo encontró la saciedad subiendo a redes sociales un video en el que celebra su cancelación.

Hay una teoría, surgida de sus ex compañeros en los @Steelers, que dice, que desde aquella conmoción cerebral contra Cincinnati, hace tres temporadas, por un golpe del Pacman Jones, Antonio Brown no es el mismo.

Cesado por los @Raiders, convertido en agente libre, y como su nombre lo dice, con la libertad que esa condición le da, elige aceptar la oferta de los @Patriots, un contrato de un año, 10 Mdd garantizados, 5 más en bonos que se tendrá que ganar; se agrega la opción de un segundo año por 20 mdd

Caben todos los juicios de valor contra el jugador. Sus actitudes rompen los mandamientos morales que acompañan al deporte y que son tan importantes como ejemplo a los niños. Su nueva sociedad es una bomba, porque lo hace con un equipo acompañado de no pocos escándalos en años recientes, lo que detona un mundo de hipótesis y teorías conspiradoras.

Alejados de lo moral, juzgando estrictamente los procesos y reglas de la NFL, el cese de Antonio Brown y su llegada a Nueva Inglaterra, no tienen nada fuera del reglamento. Hablamos de un jugador, cesado por conducta en detrimento del equipo, convertido en agente libre, y firmado por un tercer equipo. Nada más.

Es importante reconocer que la salida de un equipo y la llegada al nuevo, le representan dejar de ganar una cifra cercana a los 20 millones de dólares. Nuevamente podemos cuestionar la salud mental de quien toma esas decisiones, pero en cuestión de reglamentos y proceso, esas fueron sus decisiones.

Esta historia está lejos de terminar. Antonio Brown es dinamita, se suma a Josh Gordon, el talentosísimo receptor que tiene Nueva Inglaterra, que acaba de ser reinstalado por la liga luego de cuatro sanciones por consumo de sustancias prohibidas. Lo último que Gordon necesita es un Antonio Brown a su lado.

Bill Belichick y Tom Brady han superado increíbles retos para conquistar 6 Super Bowls, y dominar la NFL por diecinueve años, para mí este es el mayor de todos. Contener a Antonio Brown, sobrevivir con Antonio Brown y Josh Gordon juntos, va más allá de todo lo que hayan encarado, porque en caso de fallar podría significar la destrucción de esta temporada y del que supone ser un modelo de éxito.