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Ozzie Newsome: El aura detrás de los Baltimore Ravens

Miembro del Salón de la Fama como uno de los mejores tight ends de la historia, Newsome hizo su mejor trabajo desde un escritorio.

Ozzie Newsome como tight end de los Browns
Focus On Sport Getty Images

El legendario Paul “Bear” Bryant le enseñó a Ozzie Newsome a ser el mejor tight end que haya visto la NFL hasta el momento de su retiro en 1990. Bill Belichick le enseñó a identificar el talento y la gestión de personal a nivel profesional.

Es el equivalente a que Pitágoras te dé clases de matemáticas y Albert Einstein de física. Es, también, la forma más sencilla de explicar el éxito y la trascendencia de Newsome en la liga durante más de tres décadas en las que pocos, si acaso, han podido superarlo.

Como jugador, Bryant definió a Newsome como “El mejor tight end en la historia de Alabama. Un jugador de equipo, buen bloqueador, un sobresaliente líder y gran receptor con concentración, velocidad y manos”.

Bryant sabe de lo que habla y en el siguiente nivel, Newsome no lo decepcionó. Después de una carrera de 13 años, se retiró como el tight end más prolífico de la historia, líder de la posición en recepciones (662), yardas recibidas (7,980) y touchdown (662). Récords que se mantuvieron vigentes durante 11 años.

Como ejecutivo, su influencia tal vez es incluso más grande.

Hablar de los Baltimore Ravens es hablar, en resumidas cuentas de Ozzie Newsome. Arquitecto de dos campeonatos, 11 visitas a playoffs en 22 temporadas, cinco títulos divisionales, y solo siete temporadas con récord perdedor.

Pero Newsome no es solo el arquitecto de los Ravens. Fue también, en buena medida, su salvador. Poco más de nueve semanas después de que reemplazó a Belichick como el responsable de las decisiones de personal de la franquicia, Newsome fue en contra de los deseos del dueño Art Modell y con la cuarta selección del Draft de 1996 tomó a Jonathan Ogden, futuro miembro del Salón de la Fama.

Modell quería que la primera selección de los Ravens fuera el running back Lawrence Phillips, quien jugó 25 partidos en la NFL y que en 2016 se suicidó en prisión después de ser acusado de asesinar a su compañero de celda.

En ese mismo momento, Newsome justificó su salario, construyó los fundamentos de su legado y, horas más tarde, lo cimentó para siempre cuando con la selección 26 de la primera ronda, llegó un linebacker de nombre Ray Lewis.

Esa misma noche Newsome debió haber ido al casino.

Pero no son solo Ogden y Lewis. También le dio su primera oportunidad a los coaches Brian Billick y John Harbaugh y ambos retribuyeron la confianza con títulos. Está un equipo con identidad, con carácter, con la huella de Newsome por todos lados.

Un carácter que Newsome se forjó a los 12 años, cuando entró a su salón de clases en la escuela de Muscle Shoals y vio por primera vez a estudiantes blancos en la misma aula. Una situación particularmente complicada para un niño a finales de la década de 1960 en Alabama.

Ese niño de 12 años pasó a convertirse en el primer gerente de raza negra en la NFL. Y no cualquier gerente. Desde 1996, solo hay dos equipos con más del 60% de efectividad en playoffs en la NFL. Uno de ellos son los Ravens de Newsome. ¿El otro? Los Patriots de su mentor Belichick.