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Christian Pulisic y la generación sin miedo de Estados Unidos

En entrevista con Trevor Noah para The Daily Show, el miembro del Chelsea habló de su presente y la fortaleza de la Selección de USA.

Estados Unidos
Christian Pulisic celebrando gol suyo en semifinales de Champions League ante Real Madrid.
Ángel Martínez Getty Images

Christian Pulisic ganó la Champions League y en una parte del mundo puede ser que sólo es un chico más que puede celebrar esta gran historia a sus próximos hijos sin en realidad mover al mundo. Sin embargo, cuando empezamos a tomar datos como el primer estadounidense en haberla ganado, toda la perspectiva empieza a cambiar y nos queda pensar en qué tan fuerte puede ser este impacto para el deporte aquí.

Cuando era pequeño y aún vivía en Hershey, Pensilvania, para Pulisic era difícil el terminar las clases y tener una actividad que hacer después de la escuela. Cuando se mudo a Inglaterra eso cambió y ahí fue donde pudo enamorarse del fútbol para estar seguro de querer su vida alrededor de él y nada más. Hoy, no hablamos sólo de un campeón, sino del hombre que puede inspirar a una nación para darse cuenta de que también “los estadounidenses pueden jugar”.

En entrevista para The Daily Show with Trevor Noah, el atacante del Chelsea fue cuestionado justamente sobre ello: ¿qué lo hacía distinto a él para ser el hombre que pueda inspirar a los Estados Unidos en un camino de soccer? A lo que respondió: “Es difícil saberlo. Creo que entrego una chispa distinta a lo que han podido ver los estadounidenses en el pasado. Me gusta ser creativo, tratar cosas nuevas y espero que la gente pueda ver eso y pensar que los estadounidenses podemos jugar”.

“(También) es simplemente el amor al juego, la pasión que vivo por este deporte. Hay muchas personas que amarían hacer lo que estoy haciendo hoy y me siento agradecido por cada ocasión en que entro al campo. Trato de disfrutar cada momento porque, ya sea en 1 o 90 minutos, puedes cambiar el partido y esa es mi mentalidad cada vez que juego”, añadió.

Y es que, si en este cambio de perspectiva también abrimos el panorama, ya no se trata sólo de él, sino de Weston McKennie, Gio Reyna, Zack Steffen, Josh Sargent, Sergio Dest, Mark McKenzie y muchos jóvenes más que quieren romper ese concepto de un pobre balompié en Estados Unidos. El ejemplo de ello puede ser la suma de sus títulos a tan corta edad en Europa, pero también enfrentar una región tan dura como CONCACAF y salir victoriosos. Su primer campeonato como grupo: la Nations League venciendo al supuesto gigante del área.

“Ha habido estadounidenses que han jugado antes en Europa y jugadores a los que yo admiraba, pero creo que en esta generación estamos viendo a jóvenes sin miedo, que están yendo por todo en Europa”, platicó Pulisic cuando fue cuestionado sobre lo es ser parte hoy de la Selección. “Yo tomé el riesgo de moverme a Alemania, por ejemplo; Weston también lo hizo y se fue a Italia después. Queremos salir y demostrarle al mundo que los estadounidenses también jugamos fútbol, por eso creo que estamos viendo una desarrollo tan grande”.

A diferencia de muchos, a sus 22 años de edad, la humildad con la que describe cada situación Pulisic te deja entrever que lo que vive hoy es algo inimaginable para él. Su sonrisa inocente plasma los sueños que deben pasar por su cabeza aún y uno de ellos, incluso, puede ser ganar la Copa del Mundo. Y no tanto porque él quiera presumir un trofeo o alguna medalla, si no porque, el próximo día que esté en su academia, lo único que quiere escuchar es a los siguiente pequeños futbolistas diciendo: “Quiero ser como él”.

El próximo gran reto para Christian Pulisic y la Selección

Desde antes de que comenzara o recordáramos que se jugaría la Nations League, conocíamos que el gran reto del verano para Gregg Berhalter y sus pupilos no sería la Copa Oro. De hecho, la misión real no sería ni siquiera ganar la Nations como lo hicieron, sino ser desde la jornada 1 de las Eliminatorias Mundialistas un rival a temer. Por ello, su primer objetivo será a principios de septiembre, cuando visiten a El Salvador en el Cuscatlán y con la idea de vencerlos.