DIVISIONAL ROUND

Lo bueno, lo malo y lo feo de los playoffs divisionales de la NFL

Drew Brees lanzó tres intercepciones en el que posiblemente haya sido el último juego de su carrera.

Estados Unidos
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Drew Brees
Butch Dill AP

El grupo de sobrevivientes rumbo al Super Bowl se redujo por la mitad en un fin de semana de playoffs en el que las ofensivas, acorde con lo visto durante toda la campaña regular, marcaron la pauta.

Los cuatro equipos que conservan intactos sus sueños de un Lombardi son, coincidentemente, cuatro de los seis ataques más productivos de la temporada regular y si bien el fin de semana no hicieron gala de todo su potencial, hicieron lo suficiente para vivir un día más. A estas alturas de la campaña, eso es lo único que importa.

El fin de temporada para otros cuatro equipos deja, a su vez, toda una baraja de sensaciones. La esperanza de un futuro brillante en Cleveland, la sensación de fracaso en Baltimore, o la frustración en Los Ángeles. Nueva Orleans, por su parte, queda desconsolada ante una nueva despedida prematura y la incertidumbre de un futuro en el que Drew Brees no esté nunca más detrás del centro.

Los playoffs son así. El lugar donde la luz brilla con mayor intensidad o el momento más oscuro. Son imperdonables. Son todo lo que habíamos esperado.

Lo bueno

Si quedaba alguna duda de quién fue el mejor quarterback de la temporada regular y el favorito al premio al Jugador Más Valioso, Aaron Rodgers se encargó de disipar cualquier cuestionamiento la tarde del sábado.

Para ser el mejor, hay que vencer al mejor. Y Rodgers hizo precisamente eso al dominar a la mejor defensiva de la NFL con otra brillante actuación. A-Rod lanzó para 296 yardas con dos pases de touchdown y otra anotación por la vía terrestre para llegar por segundo año consecutivo a la antesala del Super Bowl.

Los números son sólidos para los estándares de la NFL y, quizá, un poco por debajo de los parámetros ridículamente elevados a los que Rodgers nos ha acostumbrado a lo largo de su carrera. Sin embargo, significan una actuación notable al considerar el rival que se tenía enfrente.

La derrota de 32-18 fue apenas el segundo juego en toda la temporada en que los Rams permitieron 30 puntos o más. La de Rodgers fue apenas la tercera actuación con al menos 100 puntos de rating en contra de Los Ángeles en todo el año y fue apenas uno de dos pasadores en no ser interceptado ni capturado por esa defensiva. Y hacerlo en el momento de vida o muerte le da un valor agregado.

Lo malo

Drew Brees es, a grandes rasgos, uno de los quarterbacks con más logros individuales en la historia de la NFL. Un tipo carismático, respetado y, admirado por muchos. En lo que pudo ser su último juego como profesional la noche del domingo, dejó una imagen completamente distinta.

El veterano de 42 años cumplidos entregó uno de sus peores juegos como profesional como carta de despedida.

Brees, quien ha encabezado a la NFL en porcentaje de pases completos en tres de los últimos cuatro años, concretó apenas el 55.8% de sus pases (19 de 34) para apenas 134 yardas y tres intercepciones con un pase de touchdown para un rating de 38.1 puntos.

En 17 juegos previos de playoffs, su rating más bajo era de 75.7. Y en sus 287 juegos de campaña regular, sólo tuvo 4 con menos puntos, lo que debe ser suficiente contexto para reflejar la velada de Brees ante los Bucs que mandó a los Saints a una nueva eliminación en playoffs.

El adiós de los Saints podría parecer prematuro, el de Brees, por su parte, podría parecer definitivo.

Lo feo

Una conmoción le puso fin antes de tiempo a la actuación de Lamar Jackson y a la temporada de los Ravens. Los Chiefs, por su parte, sobrevivieron a una lesión similar de Patrick Mahomes, pero podría ser un golpe letal en caso de que su laureado quarterback no salga del protocolo a tiempo para la Final de la AFC el próximo domingo.

Dos jugadas después de lanzar un pick-6 que resultó definitivo en la derrota ante los Bills, Jackson salió del juego con una conmoción que marcó el fin de la campaña de los Ravens.

Los Chiefs, por su parte, mantuvieron vivas sus esperanzas de un bicampeonato a pesar de jugar buena parte de la segunda mitad sin Mahomes, quien quedó descartado luego de un golpe en la cabeza.

Chad Henne hizo lo suficiente por Kansas City ante los Browns. Pero, seamos sinceros, nadie quiere ver a Henne ante Josh Allen y los Bills con un boleto al Super Bowl en la línea. Sin embargo, hasta el momento esa es una posibilidad real y será así hasta que Mahomes no pase todas las pruebas necesarias.

Sólo hay una cosa más fea en los playoffs que perder estrellas por una lesión y es perder el partido. Los Ravens sufrieron de ambas. Los Chiefs aún podrían correr la misma suerte si Mahomes no está listo para el próximo fin de semana.