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El camino de Los Ángeles Dodgers para ganar la Serie Mundial

Dave Roberts se deshizo de todas las críticas al conseguir el séptimo título en la historia de los Dodgers, trofeo que llega tras 32 años de sequía.

Dodgers celebran el campeonato de MLB
Sean M. Haffey AFP

Los Dodgers tenían una deuda de 32 años que saldaron en 2020. Tras ganar la Serie Mundial en 1988, la novena de Los Ángeles vieron crecer las vitrinas de otras organizaciones, refugiándose en las viejas glorias ─algunas que incluso se remontan a su pasado neoyorquino.

A lo largo de la inolvidable campaña regular, que pasará a los anales de la historia por jugarse en medio de la crisis por el coronavirus, el equipo que comanda Dave Roberts desde 2016 fue el amo y señor de las Mayores, al registrar la mejor marca de toda la competencia (43-17). En postemporada, los Dodgers revalidaron su condición como el mandamás de la competencia y sumaron el séptimo banderín de campeón mundial de su historia.

La postseason de Los Ángeles

Su posición como el líder del Viejo Circuito los puso frente a los Brewers, que calificaron con foja negativa (29-31), en la Serie de Comodín. Sin sobresaltos y con blanqueada incluida en el juego dos, los Dodgers avanzaron de ronda.

En la NLDS se encontraron a un viejo conocido, los San Diego Padres de Fernando Tatis y Manny Machado. A pesar del susto que vivieron en el segundo de la serie, cuando los fronterizos se quedaron a una carrera de la igualada, el equipo de Los Ángeles sacó la escoba y se insertó en la Serie de Campeonato.

La jerarquía de los Dodgers los instaló en su décimo cuarta NLCS, donde los esperaban los Braves, quienes tienen una sequía de 21 años sin Clásico de Otoño.

En la Serie de Campeonato de la Nacional los Dodgers se vieron al borde de la eliminación rápido. Para el cuarto juego el balance favorecía 3-1 a Atlanta, pero una extrañísima 'maldición' asola Georgia y los Braves terminaron cediendo la NLCS a Los Ángeles en siete juegos.

La World Series

Para los Dodgers esta aparición en el Clásico de Otoño fue la número 22 en su historia ─récord de 7-15. Enfrente tuvieron a unos Rays que además de ofrecer un cruce inédito en la Serie Mundial, llegaban a su segunda World Series desde que se fundaron en 1998.

La serie se inauguró con un contundente triunfo por marcador de 8-3 a cuestas de un alicaído Tyler Glasnow. Una noche después Dave Roberts le dio el voto de confianza a Tony Gonsolin, quien fracasó y permitió la victoria de Tampa Bay.

El tercero de la serie fue para los Dodgers gracias a una contundente apertura de Walker Buehler. No obstante, una sombra oscureció la caseta de Los Ángeles en el cuarto juego, pues de manera increíble se vieron superados por los Rays, que tuvieron a Brett Phillips como héroe anónimo.

Mas cuando parecía que los de California estaban liquidados, mostraron entereza, ganaron un par de compromisos al hilo y redondearon una campaña que tiene mucho sabor a 1988.