Cleveland Browns

Baker Mayfield y Odell Beckham Jr. siguen en busca de química

La que se suponía sería una de las duplas más peligrosas de la NFL no encuentra ritmo, comunicación o producción más de un año después.

Odell Beckham Jr. y Baker Mayfield
Will Newton AFP

En teoría, Baker Mayfield y Odell Beckham serían los responsables de encabezar la transformación de Cleveland. La dupla tenía una sola tarea y era la de sacar a los Browns del fondo del pantano y llevarlos a alturas insospechadas.

En teoría.

La realidad está muy lejos. Más de un año después de su llegada con bombo y platillos a Cleveland, los Browns siguen a la espera de ver la mejor versión de Beckham, y de Mayfield en ese caso. La comunicación, el ritmo y la producción entre ambos ha dejado mucho que desear. No hay mejor evidencia que los números de la primera semana, en que se combinaron para un total de tres recepciones y 22 yardas.

Los números no son dignos de su reputación bajo ningún estándar, y cobran incluso una nueva dimensión al tomar en cuenta que Mayfield buscó a Beckham 10 veces en la derrota ante los Ravens. Diez pases hacia OBJ y tres recepciones. Una efectividad del 30% es indicio inequívoco de que algo anda mal.

Beckham prometió en la pretemporada que la química con su quarterback “sin duda” sería mejor para la nueva campaña, pero el rendimiento mostrado en la primera semana indica que se dio un paso en la dirección equivocada. Ahora, Mayfield declaró el martes que la conexión con su receptor estrella no puede ser forzada.

“Creo que tiene que llegar de forma natural. Pienso que el domingo tuvimos grandes oportunidades en el uno a uno... simplemente no nos conectamos”, dijo Mayfield para una estación radial. “Estamos trabajando en ello. Lo arreglaremos”.

No hay mucho tiempo con sólo 15 partidos por delante y un par de días antes de su próximo encuentro ante los Bengals, un duelo divisional que podría poner a Cleveland en un hueco muy profundo incluso luego de apenas dos semanas.

Beckham, por otro lado, sabe que la solución está en “tener más repeticiones”, pero desconoce el origen de la mala conexión que ha tenido con su quarterback.

“Nunca he jugado de quarterback, así que es muy difícil ponerme en los zapatos de alguien más”, dijo. No me es posible pensar en lo que podría estar pasando por su mente”.