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Drew Brees y todos sus récords en la NFL

El mariscal de campo egresado de Purdue, quien llegó a sus 41 años, aún continúa dando de qué hablar, estableciendo marcas al por mayor en la NFL.

Brees ante Vikings
Chris Graythen AFP

Cuando la National Football League anunció su último Top 10 de una serie en la que, posición por posición, rememoraron lo mejor que ha tenido la liga en sus cien años de historia, Drew Brees fue uno de los más notables que no alcanzó lugar en la lista.

Pocos quarterbacks han brillado en sus carreras como él desde 2001, año en el que éste llegó a la NFL. Y con mayor precisión, solo dos, a sus 40 años, han jugado a un nivel similar al del egresado de Purdue -que hoy cumplió 41 años-, Brett Favre y Tom Brady. El primero ya tiene su busto en el Salón de la Fama; el segundo es posicionado en debates televisados y cotidianos como el mejor pasador en la historia del football.

La más reciente campaña, Brees jugó únicamente 11 partidos con los Saints por una lesión en su dedo pulgar que lo mantuvo fuera de actividad desde el primer cuarto de la segunda jornada hasta su regreso en la Semana 8. Sin embargo, encontró la manera para deslumbrar como acostumbra con altos números. Pasó para 27 touchdowns y 4 intercepciones. El del dorsal 9 de los Saints sumó 2.45 anotaciones por juego, mientras que Lamar Jackson, líder de la NFL en pases de seis puntos (36), promedió 2.4 por jornada.

Brees tiene todos los méritos necesarios para llegar a Canton. En la historia de la liga ocupa el primer lugar en yardas por aire (77,416), touchdowns lanzados (547), pases completados (6,867) y porcentaje de envíos completados (67.6%).

Sumado a ello, Brees posee la segunda mayor cantidad de series ofensivas ganadoras, con 50 (Manning, 54) y está acreditado como el tercero con la mayor calificación de mariscal de campo (98.4).

A su vez, tiene 13 selecciones al Pro Bowl, un campeonato de Super Bowl (XLIV), del cual fue el Jugador Más Valioso, dos nombramientos como el Jugador del año AP (2008, 2011).

El mayor reto

Pero más allá de lo que hablan las impresionantes estadísticas del mariscal de campo de Sean Payton, la historia de Brees tiene un asterisco con nota al pie poco común entre los currículos de los más grandes que se han posicionado detrás del centro.

Con la playera de San Diego Chargers, Brees sufrió una de las peores lesiones para un mariscal de campo. En una jugada en la que soltó el balón, fue tras de él para recuperarlo y, después de lanzarse varios en el campo por el ovoide, el pasador salió del campo con su hombro derecho dislocado.

La temporada para él estaba terminada. Especialistas de la medicina, jugadores retirados y aficionados pensaron que su carrera también lo estaría. Incluso él mismo. "Lo siguiente que pensé fue que probablemente sería la última vez en que vestiría el uniforme de los Chargers, y que tal vez sería la última ocasión en la que me pondría un uniforme de football", contó Brees hace un par de años en la convención Nacional de Entrenadores de Atletas (NAT, por sus siglas en ingles).

Ante la adversidad y todo pronóstico, después de someterse a cirugía, Brees regresó al año siguiente a los emparrillados (2006), ahora jugando para los Saints, e inició los 16 partidos para New Orleans, cuando terminó como líder en yardas aéreas (4,418) de la NFL por primera ocasión en su carrera de siete en las que lo ha logrado.