El sigiloso ascenso Chiefs y Bills

Estados Unidos

La NFL consiste de dos temporadas. La primera, la más pesada, te obliga a jugar dieciséis partidos en cuatro meses para ser uno de los seis calificados en tu Conferencia. Hay que meterse a esa lista, no importa en qué puesto, lo importante es entrar.

Dentro de esos seis, en la segunda y decisiva temporada, todo puede suceder. En el 2011 los NY Giants se metieron apenas con 9 ganados y 7 perdidos, parecido a lo que ocurrirá este año con Eagles y Cowboys en la misma división, pero ya dentro Eli Manning los cargó hasta el Super Bowl, donde repitieron la dosis a Tom Brady y sus Pats que habían calificado con 13-3.

La receta para hacer un campeón del Super Bowl dice, “llega a enero jugando tu mejor fútbol americano”.

En este momento se dan los ascensos más peligrosos de quienes pueden replicar historias semejantes a la de Giants en el 2011. Ojo con Kansas City Chiefs, Buffallo Bills y Minnesota Vikings, los tres con racha de 4 ganados y 1 perdido en las últimas cinco semanas.

Los Chiefs de Patrick Mahomes tienen que ser marcados el más serio oponente de Lamar Jackson y sus Ravens. Nadie habla más de Patrick Mahomes y la búsqueda de sus 50 pases de touchdown, o de sus pases sin ver; de lo que ahora se habla es de la defensiva de los Chiefs.

En sus últimos cuatro partidos, victorias sobre Chargers, Raiders, Patriots y Bronos, los Chiefs no han permitido más de 17 puntos. Los quarterbacks Phillip Rivers, Derek Carr, Tom Brady y Drew Lock, se llevaron 8 pases interceptados.

El siguiente gran reto para esa defensiva tiene que ser Lamar Jackson. No me atrevo a pronosticar nada, sólo pienso que los Chiefs tienen el personal para encararlo con expectativa de triunfo.

La defensa de los Chiefs empieza a jugar como todo mundo imaginó que lo haría, cuando contrataron al nuevo coordinador defensivo Steve Spagnuolo, por cierto, el mismo de aquellos Giants del 2011.

Las víctimas de los Bills en esta racha de 4-1 son, Dolphins, Broncos, Cowboys y Steelers, y agregue usted el dignísimo partido que dieron a los Ravens pese a perder 17-24. También tenemos que hablar sobre el ascenso de su defensa, pero la nota sobresaliente la da el quarterback Josh Allen, que madura a pasos agigantados.

El balance de Allen esas victorias es 7 pases de touchdown por 2 intercepciones, aclarando que en la derrota ante Ravens lanzó pase de anotación y no fue interceptado.

Esta es una liga de quarterbacks, lo hemos dicho hasta el cansancio, si los Bills se han metido dos años seguidos a playoffs, es porque ha terminado la espera de un nuevo líder desde los tiempos de Jim Kelly.

Buffalo toca a la puerta, la realidad es que tiene que derribarla a patadas, y el momento es el próximo sábado. Se meten a Nueva Inglaterra para enfrentar a un Tom Brady y sus Pats, más débiles que nunca.

Han terminado dos décadas de espera para volver a playoffs, y llega el tiempo de pensar en ganar la división y terminar, de una vez por todas, con Tom Brady y su racha sobre los Bills.