NFL MÉXICO 2019

Anthony Lynn, la odisea para ser entrenador en jefe en la NFL

El entrenador en jefe de Los Angeles Chargers ha aprendido en su carrera de Mike Shanahan, Jack del Rio, Bill Parcells, Romeo Crennel y Rex Ryan.

Anthony Lynn
Thearon W. Henderson AFP

En 1992, Anthony Lynn, recién egresado de Texas Tech, no pudo conseguir un puesto en el roster de Giants. 12 meses más tarde llegó a Denver para ubicarse a un lado de John Elway en 1993, pero no vio ningún snap durante ese año en Colorado. En 1994 estuvo ausente por una pierna rota.

Al año siguiente se trasladó a la costa Oeste para situarse enseguida de Steve Young pero solo vio acción en un par de ocasiones que se transformaron en 11 yardas. Para su tercer año de juego inició el único partido de su carrera y en la campaña consiguió 164 yardas en 24 acarreos, incluido uno de 67 yardas en la Semana 4 en contra de Atlanta Falcons.

En 1997 regresó a las Montañas Rocosas y jugó con los Broncos las siguientes tres temporadas, donde sumó únicamente dos yardas en dos acarreos durante tres años en Colorado.

Pero la carrera del dos veces campeón de la NFL como corredor no trascendió. Su mérito estuvo en aprender el juego como pocos desde la trinchera de los equipos especiales, que después le traería mejores años, ahora desde el banquillo, fuera de los límites inmediatos del emparrillado.

Carrera como entrenador

Tal vez no tuvo los mejores números como jugador, pero aprendió los fundamentos y se mantuvo en Denver del año 2000 hasta 2002 como asistente del entrenador de equipos especiales. Terminó su periodo con Denver y llegó a Jacksonville Jaguars como entrenador del cuerpo de corredores de 2003 a 2004, pero le dio las gracias a la organización de Florida cuando quisieron cambiarlo a entrenador de equipos especiales con la llegada de Jack del Río.

Al salir de Jakcsonville continuó su viaje a Texas para tomar las riendas de los corredores de Jerry Jones en Dallas. En 2007, tras el retiro de Bill Parcells como entrenador de Cowboys, viajó hasta Ohio para quedarse con el puesto vacante y similar al que ocupó en el Sur de Estados Unidos; ahora bajo las órdenes de Romeo Crennel.

Pero Lynn no encontró una casa fija por más de tres años. Sus servicios lo llevarían al noroeste para hacerse cargo, nuevamente, del equipo de corredores y, además, para convertirse en asistente del primero en el orden de mandos de la organización neoyorkina, Rex Ryan.

Con la salida de Ryan en enero de 2015, Lynn se entrevistó con el equipo para el puesto que su entrenador en jefe dejaba vacante, aunque no se lo dieron.

Ese año se quedó en el estado de Nueva York, pero se trasladó a Buffalo junto a Rex Ryan con la misma tarea: encargarse y orientar a sus corredores. Pero el 16 septiembre, iniciada la temporada, Lynn recibió buenas noticias. Lo promovieron a coordinador ofensivo-asistente del entrenador con el despido de Greg Roman. Para despedir septiembre se hizo oficial, Lynn ya era coordinador ofensivo.

Durante su estadía con los Bills, la experiencia en los mandos de control de Lynn sobre corredores de varios equipos en la NFL cobró factura. Lynn llevó a Buffalo a conseguir la mejor marca de ataque terrestre en cuanto a yardas por acarreo y por encuentro (164.4), quedando 14.6 unidades por encima del segundo mejor, Dallas.

Ese año, LeSean McCoy fue líder del equipo con 1,267 yardas para 13 touchdowns la campaña, incluyendo un encuentro de 150 yardas en contra de Los Angeles Rams, en octubre.

Tuvo tres corredores en la plantilla con más de 500 yardas: sus corredores McCoy y Mike Gilislee, además del pasador Tyrod Taylor.

En diciembre de 2016, después de una vida entera dedicada al football desde 1988, su primer año en Texas Tech, Lynn estaba en la cima de la rueda de la fortuna luego de una carrera como jugador que jamás despegó. Rex Ryan fue despedido y Anthony Lynn llegaba como entrenador en jefe.

Chargers

En 2017, salió de Buffalo para trasladarse a la costa Oeste con los Chargers, que se movían de San Diego a la Ciudad de las Estrellas, para ser el primer entrenador en jefe afroamericano en los 56 años de historia del equipo.

Anthony Lynn llegó a Los Angeles Chargers para ser el componente que no resultó Norv Turner con los Bolts. Y en su segundo año a las riendas del equipo, el entrenador llevó a su equipo a los playoffs, primero de la franquicia en 5 años, con una marca de 12-4 en el calendario regular.

La carrera de la postemporada inició con una victoria 23-17 sobre el experimentado John Harbaugh y sus Baltimore Ravens, en la ronda de Wild Card. La siguiente jornada, tenía el reto más complicado de su carrera: ganar o morir en contra de los comandados por Bill Belichick.

El resultado se inclinó por el más experimentado. 41-28 perdieron en ronda Divisional ante New England Patriots.

Esta temporada, Philip Rivers, su mariscal de campo titular, está en el puesto 8 en la NFL con más yardas (2,701) y acumula 14 pases de anotación, además de 10 intercepciones.

Al enfrentarse a Andy Reid en Ciudad de México, donde la elevación de la ciudad es de 7,382 pies de altura -contra los 285 en Los Angeles-, Anthony Lynn podría ayudarse de sus corredores que, apesar de estar en el puesto 26 en yardas totales por tierra, los últimos dos partidos han estado enrachados al promediar 152.5 yardas contra Packers y Raiders, quienes son las defensivas 25 y 10 contra la carrera.