NFL DRAFT

Las malas decisiones de los Cardinals de cara al Draft 2019

Josh Rosen en Arizona

Getty Images

Los poseedores de la primera selección del draft han dejado al descubierto sus debilidades como organización.

Los Arizona Cardinals son una de las franquicias más añejas de la NFL y también son una de las menos exitosas con apenas dos campeonatos (1925 y 1947) en sus vitrinas. La manera en que enfrentan el draft ha sido un factor importante en mantener las vitrinas vacías desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Este año no es la excepción. Y eso que el draft aún no empieza.

Poseedores de la primera selección global por apenas la cuarta ocasión en la historia de la franquicia, los Cardinals tienen la posibilidad de inyectarle vida a la peor ofensiva de la NFL si toman al quarterback de Oklahoma Kyler Murray, como indica la lógica.

No hay nada de malo con seleccionar a Murray, a fin de cuentas es la mejor arma ofensiva disponible. Tampoco hay nada de malo con tomar a un quarterback en la primera ronda en drafts consecutivos, lo que sería el caso en Arizona, que el año pasado seleccionó a Josh Rosen en el 10mo puesto global.

El problema está en la falta de transparencia en el proceso. Si los Cards tienen la mira puesta en Murray, y es de todos sabido que el nuevo coach Kliff Kinsbury saliva por Murray, deberían haberle dado ya algún indicio a Rosen, solo por cortesía. Después de todo, hace apenas un año la organización lo percibía como el futuro de la franquicia.

De acuerdo a diversos reportes, a tan solo unas horas del draft, Rosen aún desconoce su futuro y los planes de su organización con respecto a la primera selección global. Eso se traduce en una relación fracturada.

Si los Cards seleccionan a Murray, como indican varios reportes, le habrán quitado a Rosen una buena posibilidad de competir por la titularidad en otro lado durante el mercado de canjes. Habrán socavado por completo con su confianza y habrán enviado un mensaje al resto de la liga que Rosen no es la solución a ningún problema.

En contraparte, si Arizona opta por Quinnen Williams o Nick Bosa ─ambos jugadores defensivos─ ¿Cómo Rosen puede confiar en una organización que no le demostró un gramo de confianza después de su primer año?

Rosen llegó al draft del año pasado en la carrera por ser la primera selección global, y si bien los números (3-10 como titular, 2,278 yds, 11 pases de TD, 14 INT y 66.7 de rating) no están ahí, el talento persiste. Pero el talento no es de gran ayuda si no hay confianza en sí mismo.

Se supone que el draft establece las bases del éxito de cualquier franquicia y Arizona demostró una vez más, incluso antes de su primera selección, porque es una de las franquicias más mediocres de la NFL.

A fin de cuentas, en 99 años de historia, los Cardinals solo han reclutado a ocho (nueve si se incluye desde ahora a Larry Fitzgerald) jugadores que han culminado su carrera en el Salón de la Fama. Solo uno de ellos ha sido quarterback y nunca tiró un solo pase para los Cardinals. ¿Su nombre? Joe Namath.