Competición
  • MLS
  • LaLiga Santander
  • Premier League
  • Bundesliga
  • Campeonato Brasileño Serie A
  • Liga Ascenso MX Apertura
  • Liga Mexicana - Apertura
  • Liga Portuguesa
  • Ligue 1
  • MotoGP
  • Serie A
  • Vuelta a España
  • Liga Chilena
Liga Ascenso MX Apertura
Cimarrones Cimarrones CIM

-

Tampico Tampico TAM

-

Liga Mexicana - Apertura

NFL

Super Bowl podría resultarle costoso a Jared Goff

Jared Goff después del Super Bowl LIII

Chuck Burton

AP

El joven quarterback de Los Ángeles fracasó en el máximo escenario y eso podría tener consecuencias a largo plazo.

Para un quarterback el “timing” lo es todo, y para Jared Goff su fracaso en el Super Bowl no pudo llegar en un peor momento.

Goff fue capaz de maquillar lo suficiente su marcado declive durante la recta final de temporada, pero lo peor de él salió a relucir en el momento más inoportuno, con la oportunidad de ganar un Super Bowl y convertirse en un héroe de Los Ángeles. En cambio, ahora el egresado de California podría haber tomado la dirección contraria fuera de Hollywood.

El domingo pasado en Atlanta Goff lució como cualquier cosa excepto como un quarterback de campeonato. Entre el escenario y la frontal de los Patriots convirtieron al pasador de los Rams en un manojo de nervios, un niño jugando entre hombres. Se le vio abrumado, indeciso, intimidado y titubeante.

Esto podría ser suficiente para poner al coach Sean McVay y a la gerencia de los Rams a sopesar si en verdad pueden ganar un campeonato con su actual quarterback. Tienen un año, tal vez dos, para pensarlo antes de que la primera selección del draft de 2016 se convierta en agente libre.

No es una decisión menor. No es fácil encontrar talento en la posición en esta liga y, después de todo, Goff ha mostrado cierto progreso y madurez desde que McVay asumió las riendas de Los Ángeles hace un par de campañas. Pero su actuación en el momento más grande fue lo suficientemente perturbadora como para sembrar dudas a largo plazo.

Y no fue algo nuevo. En el Super Bowl Goff completó apenas 19 de 38 pases para 229 yardas, una intercepción y cuatro capturas para un miserable rating de 57.9 puntos. Sus 6 yardas por pase fueron la segunda cantidad más baja de la temporada. Pero la tendencia es perturbadora.

Goff no superó los 83 puntos de rating en seis de sus últimos ocho juegos, incluyendo los tres de postemporada. No completó por encima del 57.7% de sus intentos en cinco partidos en ese lapso. Y en ese periodo promedió 239 yardas con 7 pases de touchdown ─cuatro de ellos en la última semana ante un indiferente San Francisco─ 8 intercepciones y 14 sacks.

Sí, los Patriots hicieron maravillas con su defensa, pero la indecisión de Goff para deshacerse del balón también fue evidente. No me crean a mí, revisen el video una vez más. Goff se vio como un joven venado frente a las luces de un tráiler a toda velocidad en medio de una oscura carretera. Esa es la realidad.

Ahora, fracasar en el Super Bowl tampoco es el fin del mundo. John Elway tuvo un juego (SB XXIV) en el que completó de 26-10 para 108 yardas y dos intercepciones y posteriormente ganó dos títulos. Frank Tarkenton hizo llorar al niño Dios en el SB IX al pasar para 102 yardas y tres intercepciones y su carrera culminó en Canton. Goff podría seguir ese mismo camino.

Pero primero debe demostrarle al equipo que lo que mostró en Atlanta fue la excepción y no la regla.