Green Bay Packers

Reporte: Aaron Rodgers rechazó extensión por dos años

El contrato habría convertido al quarterback en el jugador mejor pagado de la NFL.

Estados Unidos
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Aaron Rodgers con los Packers

Desde que se estrenó la novela de Aaron Rodgers y su distanciamiento de los Packers un día antes del pasado Draft, ha persistido la creencia de que el fondo del asunto era cuestión monetaria.

Resulta que no era así. Y para muestra, un botón.

La mañana del martes, ESPN ─o sea, Schefter─ reportó que los Packers le ofrecieron a Rodgers una extensión que lo habría mantenido vinculado a Green Bay por cinco temporadas más. Y, según todas las versiones, era un acuerdo generoso.

El reporte de Schefter indica que la extensión, por dos años más, habría convertido a Rodgers en el quarterback mejor pagado de la NFL. En otras palabras, los Packers estaban dispuestos a romper la alcancía por Rodgers, considerando que su nuevo acuerdo habría superado los 45 millones de promedio anual que percibe Patrick Mahomes.

En otras palabras, no es cuestión de dinero. Nunca lo fue y, todo indica, nunca lo será. Y eso no significa más que malas noticias para los Packers.

A lo largo de esta novela, ha quedado bien documentado que uno de los principales deseos de Rodgers, además de la partida del gerente general Brian Gutenkunst, es contar con garantías de que seguirá siendo el quarterback de los Packers hasta que él, y no el equipo, tome esa decisión.

Y una extensión de contrato por 50 millones anuales no significa absolutamente nada para Rodgers si no viene con garantías que le impidan a los Packers deshacerse de su quarterback al final de cierta temporada sin sufrir consecuencias financieras.

Por lo que se sabe hasta el momento, Rodgers quiere seguir en Green Bay, pero quiere hacerlo en sus términos. Tener el control y el equipo se niega a entregárselo. Es así de sencillo.

Cuando un equipo es incapaz de satisfacer a un jugador a billetazos, es porque la relación enfrenta una crisis prácticamente irresoluble. Como ingrediente adicional, Green Bay abre su campo de entrenamiento la próxima semana y lo más probable es que lo hagan sin la presencia del actual MVP de la NFL.

Green Bay ya tiene cierto sentido de urgencia por encontrar una solución que vaya más allá de ponerle un caramelo en la boca al niño para que deje de llorar. Y el equipo solo tiene que abrir una de las dos puertas que tiene enfrente. O le da al pasador de 37 años el control del ocaso de su carrera, o deja atrás 16 años de la era Rodgers. Así de fácil.