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Tom Brady, el ganador en el divorcio con los Patriots

Cuando Brady firmó con los Buccaneers surgió una interrogante: ¿Quién fue el principal responsable de los éxitos de los Patriots en las últimas dos décadas?

Estados Unidos
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Tom Brady con los Buccaneers
Chris O'Meara AP

Cuando Tom Brady oficializó su salida de los Patriots tras un par de décadas en Foxborough comenzó la discusión para determinar quién tenía el papel preponderante en los éxitos de New England, el pasador de 43 años o el coach Bill Belichick. A poco menos de un año del divorcio, el producto de Michigan ha inclinado la balanza en su favor.

Brady y los Buccaneers

El primer punto, y quizás el más importante, es que por décima ocasión en su carrera, Brady ha llegado al Super Bowl. La empresa adquiere mayores dimensiones al considerar que Tampa Bay está en su primera aparición en playoffs desde 2007 y jugará el segundo Súper Tazón de su historia.

En el plano personal, Brady tuvo una de sus mejores campañas en términos estadísticos. Acabó con 4,633 yardas (quinta mayor cantidad de su carrera), 40 touchdowns (segunda ocasión que rebasa dicha barrera), porcentaje de completos de 65.9 (cuarto mejor registro como profesional) y rating de 102.2 (sexto mejor). En comparación, durante 2019, su último año en Gillette Stadium, amasó 4,057 yardas, 24 anotaciones, 60.8% de completos y calificación de 88.

En caso de conseguir el segundo Vince Lombardi para la organización floridana, Brady se convertiría en apenas el segundo mariscal de campo de la historia en ganar el título con dos organizaciones diferentes.

Los Patriots tras Brady

Para el equipo de Robert Kraft el inicio de la era sin Tom Brady fue duro. Tras clasificar a 11 postemporadas consecutivas y tener 20 campañas con marca ganadora, los Patriots vieron finalizadas dichas rachas al terminar 2020 con balanca de 7-9, lo que les valió ser el tercer equipo de la AFC Este.

Las cosas no funcionaron bien a la ofensiva sin 'TB12'. Con Cam Newton en los controles solo consiguieron 2,890 yardas aéreas (tercer peor ataque de la campaña) y 12 pases de anotación (igualados con los Giants en el sótano de la NFL). Ante las carencias por aire, manifiestas desde 2019 con un reparto de receptores limitado, los Patriots encontraron una nueva fortaleza, el juego terrestre, departamento en el que fueron una de las fuerzas de la liga, terminando como 2,345 yardas (el cuarto mejor equipo).

Los problemas no solo se quedaron en el ataque; defensivamente pasaron a ser la mejor defensiva del campeonato en 2019 (promedio de 275.8 yardas totales por juego) a la séptima en 2020 (353.7 yardas por partido). Lo verdaderamente alarmente del caso es que por tierra toleraron 2,103 yardas (131.43 por compromiso), muy lejos de las 1,528 (95.5) que aceptaron hace un año.

No obstante, para New England el panorama en 2021 no es tan oscuro como se podría diagnosticar. En la agencia libre serán el cuarto equipo con más dinero en el tope salarial y, además, recuperarán a los ocho elementos que decidieron no jugar en 2020 debido a la COVID. De los jugadores que optaron por mantenerse al margen al menos tres son titulares indiscutibles (Dont'a Hightower, Patrick Chung y Marcus Cannon).