De Jong: el despertar

Muchos jugadores han llegado al Barça y se han desvanecido entre las sombras del vestuario y el pasillo que desemboca en el césped regado.

De Jong llegó después de capitanear a aquel Ajax que se paseó por el Bernabéu hace dos años y que después perdieron aquella semifinal injusta contra los Spurs.

Y llegó y se escondió. Poco más. No se supo más del líder que enamoró a medio planeta ya que él lleva en sus genes futboleros a los Van Basten, Koeman, Gullit y demás.

Hasta el último mes ha pasado desapercibido y ya ha dicho basta.

Ha renacido sin saber por qué, ni sin avisar. Sencillamente ha vuelto. Marca goles, se encara con el árbitro, se adueña del centro del campo, pasa, corre, salta, suda y mil cosas más.

Ya era hora. Hoy lo ha vuelto a hacer. Qué ganas teníamos de ver al chaval rubio y risueño, que ha pasado de ser el holandés errante al líder que llegará a ser uno de los cuatro capitanes.