TAMPA BAY BUCCANEERS

Bruce Arians ve al Rob Gronkowski de antaño

El veterano tight end salió de un retiro de un año para reunirse con su buen amigo Tom Brady en Tampa Bay.

Rob Gronkowski
Chris O'Meara Associated Press

Resulta que Rob Gronkowski no había perdido la pasión por el football. Sólo necesitaba tiempo. Tiempo para sanar, para despejar la mente, para alejarse un poco del régimen militar de Bill Belichick y reencontrar el lado divertido del deporte.

Un año sabático ha hecho maravillas por el extrovertido tight end.

“Me parece que se ve como hace cinco o seis años”, dijo el coach de los Buccaneers Bruce Arians el jueves. “Ya no usa esa enorme protección en el codo. Se mueve y corre rápido otra vez y tiene un gran control de su cuerpo”.

Sobra decir que “Gronk” ha dejado una grata primera impresión en Tampa Bay, donde ha dejado en claro que está saludable y, sobre todo, motivado.

Es entendible. En Arians tiene a un coach con una personalidad radicalmente opuesta a la que tuvo durante nueve años con Belichick, tiene en Brady a uno de sus amigos más cercanos y un líder que lo mantendrá enfocado sin ser dictatorial, un reparto con suficiente talento para competir por el Super Bowl, y un año fuera del campo que le permitió hacer todo lo que él quería, ir a todas las fiestas que quiso ir e incluso a incursionar en la lucha libre.

Ahora es tiempo de trabajar, y Gronkowski luce preparado para hacerlo. En sus últimas tres temporadas con los Patriots jugó apenas 35 de 48 juegos de temporada regular posibles por diversas lesiones, dolencias que han quedado atrás producto de su sabático.

“Me dijo que me veía como en New England, y acepto ese cumplido de su parte”, señaló Gronkowski en conferencia de prensa. “Me siento bien, mi cuerpo se siente bien. Fue por eso que volví al juego. Y así es como me quiero mover. Quiero moverme como en mis mejores años. ¿Por qué querría volver a jugar y moverme de la mierda?”.

La determinación de Gronkowski por demostrar que sigue estando en la conversación como uno de los mejores (¿el mejor?) tight ends de la NFL es evidente en el hecho de que no pretende limitar su participación una vez que empiece la temporada, incluso cuando el equipo cuenta con otros dos alas cerradas de excelente calidad en O.J. Howard y Cameron Brate.

“Jugaré todo el partido si es necesario”, declaró.

Posiblemente no sea necesario. Primero, por cuestiones de personal con Howard y Brate como parte del grueso arsenal bucanero. Y segundo, por diseño: En su última temporada en New England, “Gronk” vio acción en el 75% de las jugadas ofensivas y sólo vio 72 pases en su dirección en toda la campaña regular, pero una vez que llegó la postemporada Gronkowski estuvo en el emparrillado para todas las jugadas ofensivas en la Final de Conferencia y en el Super Bowl y retomó su lugar como eje de la ofensiva de los Patriots.

Y ese es el Gronkowski que Arians quiere ver.