George Floyd

Justin Trudeau se hinca durante protesta por el asesinato de George Floyd

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, acudió a las manifestaciones para pedir justicia por el asesinato de George Floyd y decidió hincarse.

Justin Trudeau se hinca durante protesta para pedir justicia por George Floyd

Las protestas para pedir justicia para George Floyd, ciudadano estadounidense de la comunidad negra, quien fue asesinado a manos del policía blanco Dereck Chauvin, siguen expandiéndose alrededor del mundo. Canadá es uno de los países que tiene a miles de sus pobladores en las calles pidiendo que el racismo y la brutalidad policial finalice de una vez.

Por su parte, Ottawa, capital de Canadá, se vistió de las protestas de 'Black Lives Matter' y el primer ministro del país, Justin Trudeau, participó el viernes 5 de junio en una de ellas. El mandatario canadiense siguió el protocolo del movimiento y guardó silencio durante nueve minutos (tiempo que el exoficial Derek Chauvin presionó su rodilla contra el cuello de George Floyd).

Trudeau tomó la decisión de arrodillarse junto a los manifestantes y bajó su cabeza en señal de respeto. Antes de esto, el dirigente de Canadá apoyó las manifestaciones pacíficas contra el racismo, brutalidad policial y discriminación.

El primer ministro también aceptó la existencia de "discriminación sistemática" contra la comunidad negra y otras minorías raciales en Canadá, por lo que se espera que el país tome acciones contra estas prácticas.

La consigna "I can't breathe" también se escuchó en las calles de Toronto. Por su parte, el primer oficial negro de esta ciudad formó parte de estas manifestaciones y, por medio de su cuenta de Twitter, le hizo saber a la comunidad que los apoya.

"Los vemos y estamos escuchando. La policía de Toronto totalmente apoya las manifestaciones pacíficas y seguras tanto este fin de semana como siempre. Tenemos que permanecer unidos para hacer cambios", escribió.

El acto de brutalidad policíaca más fuerte en Canadá

En 2013, Sammy Yatim, joven sirio de 18 años, vivió uno de los casos de brutalidad policíaca más fuertes en Canadá, pues murió tras ser tiroteado en múltiples ocasiones por el oficial James Forcillo. La víctima, que poseía una navaja y se encontraba en estado de ebriedad, enfrentó al policía y este lo sometió con tres disparos para, posteriormente, cuando este ya se encontraba agonizando y con la espina dorsal fracturada, dispararle en cinco ocasiones más. El acto fue grabado y viralizado, y provocó múltiples manifestaciones contra la brutalidad sistémica.