La injusticia inevitable

Estados Unidos

Si algo tiene el fútbol es que es injusto y estoy convencido que es una de las razones más importantes por las que amamos este deporte.

Si todo fuera tan simple y claro, transparente y mundano, justo y verdadero ya no sería fútbol, sería otra cosa. Más rara, menos atractiva.

Ayer el Athletic no se mereció pasar la eliminatoria. El Barça sí. Con cuatro cañas,
sin nueve, con líos internos, con la tormenta casi perfecta y con un entrenador nuevo, ayer se jugó bien, medio notable.

Además de la posesión que ya la damos como nuestra, se trianguló bien, las bandas se abrieron, se tuvo oportunidades y el portero lo paró todo. Pero se jugó bien, no muy bien, pero bien.

Prefiere usted amigo lector, ganar jugando mal o perder jugando bien. Yo, parece mentira, me abono a lo segundo.

Si eres de los primeros acabarás perdiendo más tarde o más temprano, si eres de los segundos, acabarás ganando, más tarde o más temprano.

Ahora toca seguir así, demostrando solidez, conjunción y sobre todo, espíritu de equipo, que falta les hace.