NFL MÉXICO 2019

Chargers, una historia de juego vertical y grandes quarterbacks

Primero fue Sid Gillman y luego Don Coryell, dos coaches que revolucionaron el ataque aéreo en la NFL y pusieron a los Chargers en el mapa de la NFL.

Dan Fouts en el juego de Ronda Divisional en contra de Miami Dolphins

En la década de los 60, el football profesional se jugaba básicamente por la vía terrestre, pero para el coach Sid Gillman esa no era la manera más eficiente de poner puntos en el marcador.

“Las jugadas grandes vienen del pase”, decía Gillman. “Dios bendiga a los corredores porque ellos te dan los primeros y diez, te dan control del balón y mantienen a las defensivas fuera del campo. Pero si quieres que suene la caja registradora, tienes que lanzar el balón”.

Por ello, Los Angeles Chargers eligieron a Gillman como el primer head coach de la franquicia, que nació en 1960 como parte de la American Football League.

Con esta innovadora filosofía ofensiva vertical, de más pases y menos carreras, los Chargers de Gillman rápidamente se convirtieron en un espectáculo per se, con el quarterback John Hadl, el receptor Lance Alworth y los corredores Paul Lowe y Keith Lincoln.

Durante sus nueve temporadas con los Chargers, Alworth promedió más de 50 recepciones y mil yardas por año y fue nombrado All-AFL siete campañas en fila (1963-69).

En su primera era con los Chargers (1960-69), Gillman terminó con récord de 83-51-6. Bajo su mando, los Bolts ganaron coronas divisionales en cinco de las seis primeras campañas de la AFL y el título de la liga en 1963. De hecho, Gillman fue el primer coach que ganó campeonatos divisionales, tanto en la AFL como en la NFL.

Gillman fue entronizado en el Salón de la Fama en 1983.

FOUTS Y LA “AIR CORYELL”

Don Coryell era el coach en la Universidad de San Diego cuando Gillman estaba al frente de los entonces San Diego Chargers. Coryell llevaba a su equipo a las prácticas de los Chargers para ver cómo trabajaba Gillman.

En 1978, Coryell se convirtió en el séptimo head coach en la historia de los Chargers y le devolvió a la franquicia su identidad vertical.

Un año después, con la llegada del tight end novato Kellen Winslow (Salón de la Fama, 1995), nació la ofensiva llamada “Air Coryell”.

Winslow, junto con los receptores John Jefferson y Charlie Joyner (Salón de la Fama, 1996), se convirtieron en una pesadilla para las defensivas en la NFL.

El piloto de la “Air Coryell” fue el quarterback Dan Fouts, quien en 1981 impuso un récord de la franquicia aún vigente, con 4,802 yardas. Ese año, Fouts llevó a los Chargers hasta el Campeonato de la AFC, pero San Diego cayó 27-7 ante Cincinnati, una semana después del épico Juego Divisional ante los Miami Dolphins, que los Chargers ganaron 41-38 en tiempo extra.

Muchos recuerdan ese partido por la imagen al final, cuando un exhausto Winslow tuvo que ser ayudado para salir del campo por sus compañeros Billy Shields y Eric Sievers.

Fue la segunda final de Conferencia en fila que los Chargers perdieron. Fouts no pudo llevar a su equipo a esas instancias nuevamente, pero su legado es indiscutible.

En 15 temporadas completó 3,297 pases para 43,040 yardas y 254 touchdowns. Cuando se retiró, después de la campaña 1987, era uno de tres quarterbacks con más de 40,000 yardas. Fue líder de la NFL en yardas por aire en cuatro años en fila (1979 a 1982) y se convirtió en el primer jugador que pasa para 4,000 yardas en tres temporadas consecutivas. Fouts fue nombrado MVP en 1982 y fue All-Pro en 1979, 1982 y 1985. Su busto en el Salón de la Fama fue develado en 1993.

Winslow terminó con 541 recepciones, 6,741 yardas y 45 touchdowns en apenas nueve temporadas en la NFL, mientras Joyner en sus 11 años en San Diego atrapó 50 o más pases en siete campañas y tuvo 70 o más recepciones en otras tres.

EL SUPER BOWL

Bobby Ross pasó a la historia como el único coach que ha podido llevar a los Chargers al Super Bowl.

Fue en la campaña 1994, cuando el equipo terminó con récord de 11-5 y ganó el título de la División Oeste de la AFC de la mano del quarterback Stan Humphries, los corredores Natrone Means, Eric Bieniemy y Ronnie Harmon, y una defensiva comandada por el linebacker Junior Seau (Salón de la Fama, 2015) y los ends Leslie O’Neal y Chris Mims.

Después de vencer a Miami en casa en la Ronda Divisional, los Chargers sorprendieron al derrotar en Pittsburgh 17-13 a los Steelers en el Campeonato de la AFC para avanzar al Super Bowl XXIX en la temporada del 75 aniversario de la NFL.

Los San Francisco 49ers, sin embargo, destruyeron al equipo de Ross 49-26 en el Joe Robbie Stadium, de Miami.

Los Chargers no han podido regresar al Super Bowl.

RIVERS Y LA NUEVA ERA

Después de su única aparición en el Super Bowl, los Chargers no pudieron clasificar a los Playoffs sino hasta 2004, de la mano del coach Marty Schottenheimer (en su segunda campaña con el equipo) y Drew Brees.

Ese mismo año, sin embargo, los Bolts reclutaron a Eli Manning, quien se negó a jugar en San Diego, así que Chargers y Giants hicieron un canje de quarterbacks que envió a Manning a New York y a Philip Rivers a California.

En 2005, los Chargers se deshicieron de Brees y nombraron titular a Rivers, quien está en su decimosexta temporada con el equipo sin perderse un solo juego como titular en 14 años.

En 2006, San Diego terminó con el mejor récord de la AFC, pero los Chargers fueron eliminados en el Playoff Divisional 24-21 por los New England Patriots.

Esa temporada, el corredor LaDainian Tomlinson (Salón de la Fama, 2017) fue líder de la liga con 1,815 yardas por tierra y 31 touchdowns, ambos récords de la franquicia.

A la defensiva, nadie en la NFL tuvo más capturas de quarterback que las 17 de Shawne Merriman.

Pero los Chargers se quedaron cortos en el último juego de Schottenheimer (47-35), quien fue sustituido por Norv Turner.

Bajo la dirección de Turner, San Diego ganó el título de la División Oeste en 2007 y llevó a los Chargers hasta el Campeonato de la AFC, sólo para caer nuevamente ante los Patriots, ahora 21-12 en Foxborough.

Turner ganó las coronas divisionales en 2008 y 2009, pero los Chargers no clasificaron a Playoffs en las siguientes tres temporadas y eso le costó el puesto. Turner terminó con récord de 59-43.

Mike McCoy (2013-16) pasó sin pena ni gloria por los Chargers con un mediocre récord de 28-38 y en 2017 fue relevado por Anthony Lynn.

Lynn (26-18) y Rivers, un seguro miembro del Salón de la Fama, tratan de rescatar la campaña 2019, en la que actualmente tienen foja de 4-6.

El juego del lunes 18 de noviembre en el Estadio Azteca ante los Chiefs será de vital importancia para esta franquicia, que sueña con regresar a Playoffs tras ser eliminado en la Ronda Divisional por los Patriots la campaña anterior.

Quizá la Ciudad de México ayude a que este equipo recargue energías para la segunda mitad de la temporada.