El tridente (casi) ha vuelto

Estados Unidos

De Jong ha vuelto a hacer un recital de partido contra el Eibar. Partido roto por un balonazo con resbalón incluido y poco más de un Eibar con poca pegada, pero con mucho cariño. 

Los tres de delante han marcado, pero la conexión sigue sin existir, aunque en la segunda parte sí que con el tercer gol se han entendido. 

El francés lo intenta. Es verdad. Juega en plan humilde y defiende como un pirata y puedes ver, amable lector, como le dice a Messi con sus pases: “venga hombre perdóname” y Messi no le hace caso, todavía. 

No sacaría muchas conclusiones de este partido. Será el típico partido del que nadie se acordará en tres meses. De hecho, ya casi nos hemos olvidado. 

Valverde debería ser capaz de ensamblar una maquinaria casi perfecta con el equipazo que tiene el Barça y sigue sin conseguirlo. 

De momento, nos hemos quedado sin el Clásico la semana que viene. Independientemente del horror de lo que pasa en Barcelona, qué pena también, que el fútbol sufra colateralmente de pecados que no ha cometido.