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Whit Merrifield está a la mitad de un récord de Joe DiMaggio

Whit Merrifield en práctica de los Royals

Ed Zurga

AFP

El utility de los Royals tiene 28 partidos consecutivos con al menos un imparable, incluyendo el final de la temporada pasada.

Sus 192 hits en 2018 le demostraron al mundo que Whit Merrifield sabe batear. De eso a que alguien confunda al utility de los Kansas City Royals con Joe DiMaggio hay un largo camino.

O tal vez no tanto.

Merrifield conectó sencillo en su primer turno del juego del lunes ante los Mariners y, contando la campaña anterior, llegó a 29 partidos con al menos un imparable, colocándose a más de medio camino del récord de DiMaggio de 56, que es visto como una de las marcas más complicadas de romper en el deporte profesional.

Lo de Merrifield es meritorio, lo de DiMaggio es mágico. Si Merrifield parece aún lejos de la marca del legendario ex esposo de Marilyn Monroe es porque lo está.

Merrifield se convirtió apenas en el 39no jugador en la historia que rebasa la mitad del camino hacia el récord del “Yankee Clipper”.

De los 38 restantes, solo 29 prolongaron su cadena de hits hasta alcanzar los 30 partidos, y únicamente seis de ellos llegaron a los 35 encuentros. Del total, solo Pete Rose ha llegado a 40 juegos o más (44) con al menos un imparable.

Rose llegó a los 44 juegos con al menos un hit en la temporada de 1978, ya a los 36 años como un bateador consagrado y con nueve temporadas de al menos 200 imparables a cuestas. Y sí, incluso Rose se quedó lejos de DiMaggio.

Y no, no es porque DiMaggio haya sido mucho mejor bateador que Rose, porque no lo fue. Es simplemente porque el béisbol es el más caprichoso de los deportes. Un centímetro de diferencia en el contacto cambia un hit por un out y prolonga o mata una racha. Así de sencillo.

Merrifield encabezó las Grandes Ligas en imparables la temporada pasada y sabemos que puede batear. Pero solo se requiere de un mal día, y esos abundan en un béisbol moderno en donde el contacto es cada vez menos frecuente y los ponches son el platillo del día.

Por lo pronto, una meta más realista para Merrifield sería el récord de la franquicia de 30 partidos en fila con al menos un imparable, en poder de George Brett. Para nada un mal nombre que rebasar.