Super Bowl LIII

Nickell Robey-Coleman vuelve a tentar a la suerte

Nickell Bradley-Roby en la final de la NFC

JUSTIN LANE

EFE

El héroe y villano de la Final de Conferencia asegura que la edad ya le cobró factura a Tom Brady.

No es difícil darse cuenta que Nickell Robey-Coleman se siente un hombre afortunado y mucho menos saber porque. Al aplanar a Tommylee Lewis en la jugada más polémica de la temporada, el esquinero de los Rams tentó su suerte y se salió con la suya. ¿Por qué no hacerlo de nuevo?

Con la confianza a flor de piel y 26,739 dólares menos en el bolsillo a consecuencia de la multa que lo convirtió en héroe y villano al mismo tiempo y uno de los protagonistas del Super Bowl de la noche a la mañana, Robey-Coleman no es de los que se quedan callados en ningún tema. Ni siquiera cuando se trata de hablar de alguien con una carrera tan ilustre como la de Tom Brady.

Sí, definitivamente la edad le ha pasado factura. Es un gran logro que siga jugando, pero definitivamente ya no es el mismo quarterback”, dijo el cornerback en una extensa entrevista con Bleacher Report.

No lo puede evitar. Robey-Coleman dice lo que piensa, primero porque así lo hizo la vida y segundo por un trasfondo profesional que lo tiene saturado de todo lo que tenga que ver con Tom Brady y los Patriots.

Robey-Coleman llegó a la NFL en 2013 con los Bills y permaneció con ellos durante cuatro temporadas en las que enfrentó a los Patriots en ocho ocasiones y en seis de ellas salió del lado perdedor.

“La sangre de Buffalo corre por mis venas, así que saben que odio a esos tipos”, señaló. “Los odio. Nunca me gustó Nueva Inglaterra”.

Los respeta. Tanto como se puede respetar a un equipo al que calificó de “arrogante”, y que le gusta antagonizar por decisiones como jugar un cuarto down arriba por 17 puntos. Resulta que arrogante fue el adjetivo más benevolente que encontró.

Basura de ese tipo. Menosprecian a los rivales”, señaló. “Se comportan como idiotas. Es lo que hace que no te guste Nueva Inglaterra”.

Ahora, Robey-Coleman tiene una oportunidad que nunca tuvo en sus cuatro temporadas con los Bills, vencer a su némesis en el máximo escenario. Darles el tiro de gracia frente a todo el mundo. Y cree saber cómo hacerlo.

“Hay que clavarles la daga. No es un equipo con el que quieras andar con rodeos. Clavarles la daga y no dejárselas adentro. ¡Hay que sacarla!”, dijo elocuentemente. “Dejar que gotee. Clavarles el cuchillo, sacarlo y dejar que gotee. Matarlos lentamente”.

Bill Belichick, Tom Brady y los Patriots difícilmente lo admitirán públicamente, pero las declaraciones de Robey-Coleman son material motivacional adicional de cara a un juego para el que no quieres darle ninguna ventaja al rival. No es que los Patriots la necesiten, de cualquier forma.

En una semana sabremos si Robey-Coleman continúa con la fortuna de su lado, o si sus palabras tendrán un amargo sabor de vergüenza y derrota al pasarle por la garganta.