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Philadelphia Eagles

Uno de los secretos detrás del mito de Nick Foles en playoffs

Uno de los secretos detrás del mito de Nick Foles en playoffs

Stacy Revere

AFP

El quarterback de los Eagles obtuvo ayuda de sus “guardaespaldas” para escribir otro brillante capítulo en su historia de postemporada.

Estados Unidos

Hazte a un lado Rocky. Philadelphia ahora le pertenece a Nick Foles.

Después de su más reciente triunfo de postemporada ante los Bears, es difícil decidir cuál es el aspecto más envidiable en la vida del pasador de los Eagles. Con su actuación del domingo, Foles no solo se compró otro partido como titular en lugar del “lesionado” Carson Wentz, sino que también se embolsó un millón de dólares en incentivos y posiblemente haya incrementado de manera proporcional su próximo contrato multianual en la agencia libre.

Ese es el material con que se construyen las estrellas.

Pero el mito de Foles va más allá. El quarterback suplente que ingresó de emergencia para ganar tres partidos de playoffs y el MVP del Super Bowl solo para regresar la siguiente temporada a la banca y repetir el truco. En el proceso, Foles escribió su nombre junto al de Joe Montana y John Elway.

Así se construyen las leyendas.

Montana y Elway se combinan para seis títulos, nueve apariciones en el Super Bowl, dos bustos en el Salón de la Fama y a grandes rasgos dos de los mejores quarterback en haber habitado esta galaxia. El domingo Foles se les unió como uno de tres pasadores en derrotar a la mejor defensiva de la NFL en postemporadas consecutivas, habiendo dado cuenta de los Vikings en la final de la NFC el año pasado.

Damas y caballeros: Nicholas Edward Foles.

Pero ni Elway ni Montana lo hicieron sin ayuda y Foles no va a ser la excepción. Por supuesto que los cinco pases de touchdown en esos dos compromisos ayudan. Pero son tan solo parte de la ecuación. El éxito de Foles es el éxito de un montón de piezas que trabajan en silencio detrás de las cámaras. Ninguna de ellas más importante que el monstruo de cinco cabezas responsable de protegerlo.

Foles ganó sus tres juegos desde que asumió la titularidad e, incluyendo el duelo del domingo ante los Bears, los Eagles se enfrentaron a Aaron Donald, J.J. Watt y Khalil Mack, posiblemente los tres mejores cazadores de cabezas de toda la NFL. Entre los tres se combinaron para cero sacks y tres golpes al pasador.

Para poner esa estadística en dimensión, Donald, Watt y Mack se combinaron para 49 sacks; Chicago, Rams y Houston se ubicaron entre los mejores 15 en derribos de quarterback de manera colectiva y lo mejor que pudieron hacer fue capturar a Foles en dos ocasiones (Zach Cunningham y Christian Covington se combinaron para una por los Texans y Leonard Floyd la otra por los Bears).

Un quarterback sin presión es un quarterback con tiempo, y un quarterback con tiempo es un quarterback efectivo. El silogismo es sencillo y los números de Foles son el mejor ejemplo. En esos tres partidos, completó 84 de 120 (70%) para 1007 yardas con 6 touchdowns y tres intercepciones.

Más importante aún: Tres triunfos.