Competición
  • Premier League
  • Liga Portuguesa
Premier League
Liga Portuguesa

Llegó la hora: Los pronósticos para la semana 11 de la NFL

DETOCHO

Llegó la hora: Los pronósticos para la semana 11 de la NFL

Llegó la hora: Los pronósticos para la semana 11 de la NFL

Patrick Smith

AFP

Una de las jornadas más atractivas de la temporada incluye varios duelos con implicaciones para enero.

Ciudad de México

Muchos de los que leen este espacio, la gran mayoría, tienen la dicha o desdicha de no conocerme en persona. No se pierden de mucho.

Me gusta la cerveza (el ron, el whisky…), los animales y la compañía de mi esposa y un cerrado círculo de amigos. Además, formo parte de esa rara especie que disfruta su trabajo. Llamémosles virtudes.

No me gusta la gente pretenciosa, el tráfico y la impuntualidad. Prefiero perder dinero que perder el tiempo. Y, aunque acostumbro estar de buen humor, no es difícil hacerme enojar. Digamos que esos son mis defectos.

Sé también que no le caigo bien a mucha gente, y ¿saben qué? creo que esa es mi mayor virtud, el hecho de que no me importa. No me importa NADA. Llámenlo cinismo, está bien.

Pero hay veces que me gustaría ser más descarado. Supongo que eso viene con el dinero, y a menos que mañana me saque la lotería, no veo como eso cambie pronto.

me gustaría ser tan cínico como Ezekiel Elliottt, quien retira su apelación a la suspensión una vez que la sanción entró en vigor. ¿Cómo se le llama a eso? Es como sacar a pasear al perro después de que ya se hizo en medio de la sala.

Me gustaría ser tan descarado como Jerry Jones. Que por defender a alguien acusado de golpear a una mujer fue capaz de pedir la cabeza del comisionado al grado de que ahora está en riesgo de perder a su equipo. Ah, pero que no se arrodille en protesta a una injusticia social, porque lo despide. Eso es cinismo y no tonterías.

Me gustaría ser tan cínico como Bob McAdoo, un coach que perdió al equipo y muchos partidos hace varias semanas. Pero que hoy, con marca de 1-8, con la temporada inservible y con el desempleo a la vista, decide hacer una junta llena de honestidad, que caló en el orgullo de sus jugadores. Solo como seis semanas tarde. Al igual que Antonio Cromartie, se hizo la vasectomía después del 12do hijo.

Pero no, no soy tan cínico. Supongo que por eso conservo mi empleo, a mis amigos, un par de cervezas en el refrigerador y mi conciencia tranquila.

También conservo el optimismo de repetir la actuación de la semana anterior. Aquí los pronósticos de la semana 11, que promete ser el plato fuerte de la temporada.

Rams (7-2) en Minnesota (7-2): Si alguien les hubiera dicho en agosto que el Rams-Vikes de la semana 11 podría estar definiendo la ventaja de local en playoffs, seguramente le hubieran respondido que dejara de juntarse con Ricky Williams. Y sin embargo, aquí estamos.

Minnesota cabalga en una racha de cinco victorias, pero cuando entre tus víctimas se incluye a los Bears, Packers (sin Rodgers), Ravens y Browns, es justo ponerle un asterisco. No es que los Rams estén destronando a potencias durante sus cuatro triunfos en fila, como Cardinals, Giants y los Texans de Tom Savage.

Lo que veremos el domingo en la casa del Super Bowl es a dos equipos jóvenes que enfrentan a su primer sinodal de respeto en mucho tiempo. Los Rams y su ofensiva número uno de la liga, contra los Vikes y la quinta mejor defensiva.

La de los Rams es la tercera mejor defensiva de la liga por una simple razón. Su ofensiva anota tantos puntos que vuelve predecible al ataque rival, lo presiona a ejecutar casi a la perfección y con la presión vienen los errores. Por eso es que tienen 19 robos de balón, siete partidos consecutivos con al menos uno y nueve en sus últimos tres juegos.

Pero no va a ser fácil tomar mucha ventaja ante los Vikes, que no solo no conceden puntos, sino tampoco yardas. No permiten la jugada grande, no permiten el ataque terrestre y tienen capacidad de respuesta. Además, Case Keenum tiene algo que probar ante los Rams. Vikings por 2.

Patriots (7-2) vs Raiders (4-5) en México: Durante las próximas horas y días van a leer y escuchar cualquier cantidad de cosas sobre este partido. Uno que en agosto lucía como el platillo fuerte de la temporada y ahora es una simple botana.

Los Raiders no son lo que se creía. Son un equipo disfuncional, con una línea ofensiva inconsistente y un corredor sin gasolina en el tanque. Tu mejor receptor tiene manos de frontón y la defensiva es la sombra que se le perdió a Peter Pan. Derek Carr no puede solo.

Pero los Raiders tienen una ventaja sobre los Patriots, que ya saben lo que es jugar en el Estadio Azteca. No lo digo por el tamaño del inmueble, o la historia, que eso le vale sorbete a Brady, Belichick y compañía. Lo digo por la altura y la contaminación.

Los Patriots se quedaron toda la semana en Denver para intentarse acoplar a la altura, con el pequeño detalle de que les faltaron como 600 metros, y a menos que les hayan puesto tres camiones de transporte público a cada lado del campo, la calidad del aire en las Montañas Rocallosas no se parece en nada al enorme cigarrillo que es la Ciudad de México.

La verdad es que a final de cuentas es football y estamos hablando de Tom Brady y Bill Belichick, que como las cucarachas van a encontrar la forma de adaptarse. Tal vez les tome tiempo, pero lo harán. Y contra la defensiva de Oakland, no es que necesiten precisamente de un milagro. Patriots por 9.

Titans (6-3) en Pittsburgh (7-2): Creo que estamos todos de acuerdo en que a nadie le gustan los partidos de los jueves, en especial a los jugadores como lo dejó bien claro Ben Roethlisberger a inicios de semana.

Pero hay varias razones para seguir de cerca el de esta semana. Primero, el uniforme de los Steelers, que es simplemente espectacular. A cualquiera que no le guste, tengo unas amigas que me gustaría presentarles.

El otro motivo es ver a Dick LeBeau enfrentarse a sus discípulos. El coordinador defensivo de los Titans dejó tal huella en la Ciudad del Acero que el equipo canceló su práctica para asistir a su entronización al Salón de la Fama. Si eso no les dice nada, tal vez el hecho de que muchos de sus jugadores le llamen “Coach Dad”, les diga todo lo que necesitan saber.

Concedido, la defensiva de los Titans no espanta a nadie, a fin de cuentas estamos hablando del equipo que se tragó 57 puntos de Deshaun Watson y otros 22 de los inertes Colts. Pero LeBeau tiene cuentas pendientes con Tomlin y su salida por la puerta trasera de Pittsburgh, así que algo les tendrá preparado.

Para fortuna de los Steelers, nadie ha visto a más esquemas, señuelos y formaciones de LeBeau que Roethlisberger. Y a pesar de que está jugando como un tipo que contempló seriamente el retiro, el quarterback de Pittsburgh aún puede sacar más de un conejo de la chistera.

Así que el que debería estar preocupado es Marcus Mariota, por enfrentar a la segunda mejor defensiva de la liga. Si no cuenta con apoyo terrestre, esto se podría poner muy feo y muy rápido. Pittsburgh por 6.

Falcons (5-4) en Seattle (6-3): Si se tuviera que elegir a dos equipos para ejemplificar la inconsistencia esta temporada, sin duda estos estarían en el Top 5. Dos conjuntos que se enfrentaron en la ronda divisional el año pasado y que actualmente no están ni siquiera en la cima de su división.

Obviamente, una derrota el lunes no será de mucha ayuda para ninguno de los dos en una abarrotada Conferencia Nacional en donde no hay nada claro.

Los Seahawks llegan al partido con dos claras ventajas y un montón de desventajas. A su favor, tuvieron 10 días para preparar un juego crucial y tienen el lujo de disfrutarlo en la bocina que tienen como estadio. En contra, es que el jueves pasado perdieron a Richard Sherman, además de que Earl Thomas y Kam Chancellor están en duda. Eso es lo que quedaba de “The Legion of Boom”.

Incluso si Matt Ryan ha sido un alarmante ejemplo de retroceso, el MVP reinante tiene la calidad y las armas para ir detrás de cualquier defensiva, y más una que está más tocada que la familia Kardashian en una fiesta de la NBA.

Y eso no es todo, la defensiva de los Falcons se ha mantenido constante. La semana pasada abusó hasta el punto del delito de la línea ofensiva de Dallas y la de Seattle, amigos míos, es mucho peor.

Con el calendario que le queda, Atlanta NECESITA este triunfo, y lo va a salir a buscar. Falcons por 7.

Y para no hacer el cuento (más) largo, los TurboPicks:

Lions (5-4) en Chicago (3-6): Los Lions han de haber sobornado a alguien para enfrentar a Browns y Bears en semanas consecutivas. Lions por 7.

Jaguars (6-3) en Cleveland (0-9): El mejor método para cortar con tu novia es regalarle boletos para ver a los Browns. Jaguars por 9.

Ravens (4-5) en Green Bay (5-4): El especial del día: Fondue de Hundley. Ravens por 4.

Buccaneers (3-6) en Miami (4-5): La semana pasada fue FitzMagic, por lo tanto esta le toca ser FitzTragic. Dolphins por 6.

Redskins (4-5) en New Orleans (7-2): Washington es uno de los equipos más regulares, consistentemente se queda cerca de ganar. Saints por 5.

Chiefs (6-3) en NY Giants (1-8): Si creen que los Giants no pueden caer más bajo, solo denles tiempo. Chiefs por 9.

Cardinals (4-5) en Houston (3-6): Drew Stanton contra Tom Savage. ¿Cuánto puede valer la entrada a ese juego? ¿Dos dólares y una envoltura de chicle? Cards por 3.

Bills (5-4) en LA Chargers (3-6): Tu ex aprendió de estos dos equipos a romperte el corazón. Chargers por 4.

Bengals (3-6) en Denver (3-6): ¿Y si mejor ponemos a Burfict y Von Miller a que definan el resultado en un juicio por combate? Broncos por 2.

Eagles (8-1) en Dallas (5-4): Si siguen así, los Cowboys “Zeke”darán sin playoffs. Eagles por 9.

Eliminator/Survivor: Chiefs: Bob McAdoo no tarda en retomar su trabajo original como mecánico en NASCAR.

Se quedan a dormir la siesta: Colts (3-7), Jets (4-6), 49ers (1-9) y Panthers (7-3).

La semana pasada: 11-3

En la temporada: 87-59

 

 

0 Comentarios

Normas Mostrar