DeAndre Hopkins es el nuevo millonario en Houston

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DeAndre Hopkins es el nuevo millonario en Houston

DeAndre Hopkins es el nuevo millonario en Houston

Scott Halleran

Getty Images

El receptor de los Texans firma el mayor contrato de la historia para un jugador de su posición.

Ciudad de México

Los grandes contratos siguen cayendo del cielo y DeAndre Hopkins, como buen receptor, se quedó con uno de ellos.

No se quedó con cualquier contrato, sino que acaparó el acuerdo con mayor dinero garantizado para un wide receiver en la historia. El joven receptor de los Texans firmó la noche del lunes un pacto por cinco temporadas y 81 millones de dólares, 49 de ellos garantizados.

Es difícil encontrar un argumento para indicar que Hopkins no merece ese tipo de salario, en particular al tomar en cuenta el reparto que lo ha rodeado durante sus cuatro años como profesional.

Bajo el nuevo acuerdo, Hopkins tiene tres años de salario completamente garantizados, 8 millones en 2017, 12.5 millones en 2018 y 12.5 millones en el quinto día de 2019, además de un bono por firmar de 7.5 millones y un bono de roster para 2017 de 8.5 millones de dólares.

Eso representan 49 millones de dólares en la bolsa, con lo que supera el periodo de tres años de Antonio Brown, quien se embolsa 48.91 millones de dólares en ese mismo lapso, de acuerdo con el reporte de ProFootballTalk.

Además, tan solo al momento de estampar su rúbrica en el contrato, Hopkins prácticamente depositó en su cuenta 36.5 millones de dólares, superando la marca previa de 35.5 millones de dólares en poder de Julio Jones.

Es difícil colocar a Hopkins en la conversación del mejor receptor de la NFL, o al menos al nivel de Brown y Jones, a quienes a partir del jueves ve en el banco desde el espejo retrovisor. Pero también es difícil encontrar a un receptor elite que haya lucido con Matt Schaub, Case Keenum, Ryan Fitzpatrick, Ryan Mallett, Brian Hoyer, T.J. Yates, Brandon Weeden, Brock Osweiller y Tom Savage.

Hopkins nunca ha tenido el lujo de contar con un Matt Ryan o un Ben Roethlisberger del otro lado del balón. Se ha tenido que conformar con lo que le envíe un reparto que bien pudo ser compañero de Keanu Reeves en The Replacements. Y sin embargo, el egresado de Clemson ha conseguido sus números.

En cuatro temporadas tiene 4,487 yardas, 1,521 de ellas en 2015, 317 recepciones y 21 de ellas para llegar a zona prometida. Lo mismo va por la mitad del campo que explota su velocidad por los extremos y ya le valió un viaje al Pro Bowl en 2015.

Imagínense lo que podría hacer con un Matthew Stafford, un Aaron Rodgers o un Drew Brees jalando el gatillo. Imagínenlo y no dejen de hacerlo, porque con este contrato no va a salir de Houston en un buen rato y es poco probable que llegue un quarterback de ese calibre.

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