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AFC ESTE

Tannehill en el alambre ¿Cuáles son las opciones de Miami?

La lesión de rodilla de su quarterback pone a los Dolphins con la espalda contra la pared.
Jaguars-Patriots

Ciudad de México
BALTIMORE, MD - DECEMBER 4: Quarterback Ryan Tannehill #17 of the Miami Dolphins looks on against the Baltimore Ravens in the fourth quarter at M&T Bank Stadium on December 4, 2016 in Baltimore, Maryland. (Photo by Rob Carr/Getty Images)
Rob CarrGetty Images

La peor pesadilla de un equipo se cristalizó la mañana del jueves en Miami. Nadie quiere ver a su quarterback tendido en el césped sujetándose la rodilla. Y sin embargo, ahí estaba Ryan Tannehill, en una escena que se ha vuelto familiar en el sur de Florida.

En diciembre pasado Tannehill se lesionó los ligamentos de la rodilla izquierda, y en un acto de valentía, por no llamarle irresponsabilidad, jugador y equipo optaron por evadir el quirófano. Siete meses después, la escena se repite.

Tannehill se lesionó la rodilla durante un ejercicio sin contacto y, aunque la resonancia magnética no revela un daño estructural completo, si muestra un retroceso en el estado de los ligamentos de la rodilla, por lo que la plancha de operaciones podría estar en el futuro cercano, y con ello, su ausencia durante toda la campaña.

Eso pone a los Dolphins contra la pared.

Miami venía de alcanzar la postemporada por apenas la primera ocasión desde 2008 y parecía tener todas las piezas en su sitio para hacer una nueva carrera hacia enero. Eso, hasta que se venció la endeble rodilla de Tannehill.

Ahora, los Dolphins están en una carrera contra el tiempo y contra un mercado sin mucho que ofrecer como reemplazo.

El primer punto en la agenda de Miami es conocer el grado de la lesión y el tiempo estimado de ausencia. El examen inicial no entregó resultados concluyentes y al equipo le urge saber cuándo podrá contar con su quarterback. En caso de que la pesadilla se materialice, tendrán que buscar un reemplazo.

Matt Moore jugó tres partidos la campaña anterior después de que Tannehill se lesionara y concluyó con registro de 2-1 y la derrota en ronda de comodines ante Pittsburgh. A lo largo de sus nueve años en la liga, Moore ha iniciado 28 partidos y ha ganado 15 de ellos. Sus 41 touchdowns por 31 intercepciones son el mejor indicador del porqué es suplente en la NFL.

Sin embargo, Moore ha demostrado ser un suplente confiable. Alguien capaz de defender el fuerte de manera temporal. Pero no es el tipo al que quieres como líder de una ofensiva joven y talentosa.

Las otras opciones no lucen mucho mejores.

De acuerdo a reportes, Jay Cutler estaría dispuesto a posponer su carrera como comentarista en caso de que su teléfono sonara y Adam Gase estuviera del otro lado de la línea. Hay demasiadas interrogantes para una sola oración en ese escenario.

Cutler tiene una excelente relación con Gase de sus épocas como coordinador ofensivo en Chicago en 2015, en la que Cutler tuvo su mejor temporada en relación touchdowns-intercepciones con 21-11, nuevamente nada espectacular.

Sin embargo, Cutler viene de jugar solo cinco partidos la temporada anterior, de los cuales ganó solo uno, y reemplazar a un quarterback frágil con un quarterback frágil no parece lo más inteligente del mundo.

Además de acuerdo con el reporte, Cutler siendo Cutler, solo aceptaría dejar el micrófono apagado para ponerse casco y hombreras si se le garantiza la titularidad toda la campaña y se le paga como tal. Parece que Cutler se confundió a sí mismo con Peyton Manning.

Fuera de esos dos planes, no hay mucho más de dónde echar mano. Está el nombre de siempre disponible en el mercado, ese que rima con Rolin Traepernick, quien podría llegar a un equipo en donde sus posturas políticas no serían noticia, de acuerdo con la filosofía adoptada a últimas fechas por el dueño Steve Ross y el mismo Gase.

También quedará lo que se vaya desechando de la pretemporada y nombres como Robert Griffin III, Johnny Manziel y misceláneos seguramente encontrarán la manera de abrirse paso hacia los reportes.

También podrían hacer un cambio con, digamos, Chicago, un equipo con dos veteranos y una alta selección del draft, pero Mark Sanchez solo es respuesta a la pregunta ¿Quién soltó el balón al estrellarse con un liniero? Y no resuelve nada dentro del campo en Miami. Mike Glennon sería muy caro para llegar en calidad de préstamo.

¿Jimmy Garoppolo a un rival divisional? No en esta vida.

Ninguno de esos escenarios resuelve el problema. A los Dolphins solo les queda rezar porque haya lo de Tannehill haya sido solo un susto, y no porque Tannehill sea un gran quarterback, sino porque las demás opciones son mucho peores que él.