Dallas Cowboys

Dak Prescott y Zeke Elliott lideran las votaciones de la Pro Bowl

Los rookie-maravilla de los Dallas Cowboys son los favoritos de la afición para el partido de las estrellas, lo que demuestra el acierto y la suerte de Jerry Jones.

Dak Prescott y Zeke Elliott lideran las votaciones de la Pro Bowl
Hannah Foslien AFP

La NFL ha hecho públicos los primeros resultados, aún provisionales, de la votación popular para la Pro Bowl y resulta que los dos primeros jugadores, con cierta diferencia, en la preferencia del público son Dak Prescott y Zeke Elliott, que reúnen dos características esenciales que definen sus casos: son de los Dallas Cowboys y son rookies. Ambas merecen comentario.

Que los Dallas Cowboys son el equipo de América no puede admitir duda. La franquicia lleva la intemerata sin ser relevante en lo que a la lucha por el título se refiere. En los últimos ocho años han jugado dos veces playoffs, y en ambos casos cayeron en la ronda divisional. Su último anillo data, ojo, de la temporada 1995, con los Emmitt Smith, Michael Irvin, Deion Sanders, Troy Aikman y compañía como grandes estrellas.

Sin embargo, eso no ha impedido que sea la franquicia más rica de la NFL. Es más, el año pasado lo cerró como el club más valioso del mundo, por delante incluso del Real Madrid. Su valor estimado de mercado es de 4.000 millones de dólares y, bueno, su tamaño, importancia y relevancia va en consonancia con estos datos económicos.

Esta temporada, por ejemplo, han sido una bendición para las audiencias televisivas de la liga. Durante la campaña electoral entre Donald Trump y Hillary Clinton el interés de los norteamericanos en el football cayó de manera relativa y han tenido que salir los Cowboys al rescate. Cada partido de Dallas ha supuesto un récord de espectadores en la tele y el pasado jueves, contra los Minnesota Vikings, llevó a la retransmisión a ser la más vista... de la historia del 'Thursday Night Football'. Las próximas tres semanas, los Cowboys estarán en 'prime time' de forma continua, lo que asegurará las audiencias.

Porque si el seguimiento del equipo siempre es masivo, cuando van ganando es una enormidad. Y su récord marca 11-1 en la columna de victorias-derrotas: los mejores de la temporada.

Para concluir con este argumentario, decir que en la década larga en la que los partidos que se escogen para el horario estelar se pueden cambiar en la parte final de la temporada, jamás los Cowboys han sido movidos de los partidos nocturnos. Ni una vez. Fuese cual fuese su récord. Y, por supuesto, muchas veces han sido colocados en él.

No esconde ningún misterio, por lo tanto, que el quarterback y el running back titular del ataque de estos Cowboys sean los más votados en la elección de la Pro Bowl. Sus números les avalan, además, porque ambos están haciendo temporadas magníficas. Es más, varios compañeros suyos encabezan, en esta misma votación, el ranking de sus posiciones: Tyron Smith (OT), Travis Frederick (C), Sean Lee (OLB), Dan Bailey (K) y Chris Jones (P).

Más chicha tiene el hecho de que sean rookies, y aquí quiero traer a vuestra atención la de dosis de fortuna que acompaña a todo el proceso del draft.

Sobre Zeke Elliott ya está todo dicho. Jerry Jones, dueño y general manager de los Cowboys, se contuvo durante tres, cuatro años para que sus hombres eligiesen en rondas altas a tipos de la línea ofensiva para construir los andamios del edificio y, una vez apuntalados (¡y de qué forma!) decidió que este año era cosa de él y que volvía a los sexy y a lo divertido. Cogió al mayor jugón del año, que era Zeke preguntases a quien preguntases, y se dio el gustazo. Se le criticó, yo el primero, por tirar todo un #4 del draft en un lujo innecesario pues "detrás de esa línea corre cualquiera" y ahora tiene que estar partiéndose de risa de todos nosotros. Yo lo estaría.

Pero sobre Dak Prescott lo que hay que recordar es la fortuna que han tenido en Dallas. Al final de la primera ronda Jones quería como fuese a Paxton Lynch. El QB de Memphis le tenía enamorado, así que llamó a los Seattle Seahawks, que elegían en el #26, para ofrecerles su segunda ronda, la tercera y la cuarta y quedarse con esa elección y, por lo tanto, a Lynch.

A Jerry le ganó otro viejo zorro de la liga: John Elway. El mandamás de los Denver Broncos le adelantó por la derecha y, como aún tenía su primera ronda para negociar, se quedó con el puesto de los Seahawks y con el QB. Jones pataleo y gritó. Se contó que su enfado fue monumental y que se quedó con un terrible sabor de boca: le habían destrozado los planes.

Con aquella segunda ronda se la jugó por Jaylon Smith, con potencial para ser el mejor jugador de este draft pero con una horripilante lesión de rodilla que pone en juego su futuro en la NFL, algo que en Dallas aceptaron como parte de la apuesta. Con la tercera ronda escogieron a Maliek Collins, hoy un hombre importante en la DL, y con la cuarta... a Dak Prescott.

En los planes de Jerry Jones estaba el tener a Paxton Lynch y no tener ni a Smith, ni a Collins ni, por supuesto, a Dak Prescott. Hoy Dak es el jugador más votado para ir a la Pro Bowl y Paxton ha jugado dos muy decepcionantes partidos con los Broncos.

Aún siendo los Dallas Cowboys, no es malo tener la fortuna de tu lado.