Minnesota Vikings

Mike Zimmer, entrenador de Vikings, operado de urgencia

Zimmer tuvo que ser intervenido de urgencia, por tercera vez en un mes, de la retina del ojo derecho que se desgarró durante la derrota contra los Bears.

Mike Zimmer, entrenador de Vikings, operado de urgencia
Gregory Shamus AFP

Probablemente, decir que a los Vikings les ha mirado un tuerto esta temporada puede parecer una broma de muy mal gusto viendo los problemas de retina que Mike Zimmer está teniendo en su ojo derecho, pero la realidad es que la epidemia de mala suerte, sucesos penosos, dimisiones inesperadas y derrotas increíbles que está sufriendo el equipo no pueden ser explicadas de forma racional. Porque, entre nosotros, ¿alguien recuerda algo que le haya salido bien al equipo de Minnesota desde el pasado verano?

Vale, es verdad, han inaugurado su flamante nuevo estadio, pero no parece que ese evento haya sido suficiente para crear tanto karma negativo que jarrea implacable sobre el equipo, trayendo malas noticias casi diariamente.

La cuestión es que Mike Zimmer se operó hace exactamente un mes de su ojo derecho. Durante el partido contra los Bears celebrado el lunes 31 de octubre, el entrenador se arañó un ojo y, después de un análisis médico, fue operado en la clínica de Edina: “Me dijeron que tenía un desgarro de retina y que si no cuidas esas cosas puedes perder la visión en el ojo”. Por eso, decidió que lo ideal era hacer la cirugía de inmediato. Aparentemente, fue una operación menor realizada el martes 1 de noviembre para corregir el problema. Al día siguiente, el miércoles 2, ya estaba al frente del equipo, y además con sobresalto: Norv Turner anunció por sorpresa ese mismo día que dimitía como coordinador ofensivo del equipo.

Así que Zimmer, sin tiempo para recuperarse, y con unas gafas de sol para proteger su ojo recién operado, tuvo que capear el temporal y nombrar coordinador ofensivo interino a Pat Shurmur. El entrenador apareció ante la prensa completamente desolado por la decisión de Turner, que desconocía pese a que eran amigos íntimos, y que le pilló con la guarda baja por sus también inesperados problemas oculares.

Un mes después, la pesadilla continúa.

La primera cirugía no tuvo el éxito esperado y Zimmer necesitó una segunda operación el 8 de noviembre. Sin embargo, en los últimos partidos era evidente que su ojo derecho, el dañado, estaba lloroso y rojo por los derrames. Obviamente, las operaciones no habían tenido el éxito esperado.

Ayer miércoles, Zimmer tuvo que ser operado de urgencia, por tercera vez en un mes, por un desprendimiento de retina después de que su visión empeorara durante el día. El entrenador no podrá estar en la banda de los Vikings contra los Cowboys en el partido del jueves por la noche y Mike Priefer, entrenador de equipos especiales, ocupará su lugar. Pat Shurmur y George Edwards seguirán con su habitual labor en ataque y defensa.

Después de tanta desgracia, a estas alturas lo que menos importa es el futuro de los Vikings en lo que queda de temporada. Ahora mismo tienen un jugador Teddy Bridgewater, que podría no volver a jugar al football americano profesional si no se recupera bien de su tremenda lesión, y un entrenador que podría quedarse tuerto tras arañarse un ojo durante un partido perdido de jueves por la noche.

Definitivamente, una mala suerte inexplicable persigue a los Vikings en 2016.