NFC Oeste desde dentro

Gregg Williams recibe un serio correctivo de Sean Payton

Por primera vez tras el escándalo del “Bountygate” se vieron las caras el coordinador defensivo y head coach.

Gregg Williams recibe un serio correctivo de Sean Payton

El duelo entre Rams y Saints del pasado domingo era uno de los encuentros esperados del año por suponer el primer enfrentamiento entre los dos grandes protagonistas del “Bountygate”. La investigación de la NFL a las prácticas de New Orleans durante el periodo en el que Gregg Williams fue el coordinador defensivo y Sean Payton el head coach culminó en una serie de suspensiones, la más importante la que sufrió el entrenador jefe de verse apartado de su equipo por una temporada completa.

La confesión de Williams terminó siendo providencial en la resolución del caso y en el castigo que encajó Payton. Por lo que vimos en el partido de hace cuatro días no queda mucho amor entre ambos. Cada uno desde su banda y especialidad del juego intentó poner en evidencia al contrario. El resultado no pudo ser más claro para Payton, que consiguió que sus hombres le endosasen 49 puntos y 555 yardas a la unidad dirigida por Williams.

Antes de empezar a analizar el desastre defensivo de los Rams el domingo me veo obligado a comentar la que fue otra portentosa actuación de Aaron Donald. Mostrando sus increíbles capacidades atléticas para asaltar el backfield rival con una rapidez inusitada sembró el caos al principio en New Orleans. En el vídeo tenemos dos jugadas que ejemplifican lo que está siendo su temporada. En una se encarga de destruir una carrera y en la siguiente accede a Drew Brees en apenas un segundo para lograr un sack-fumble. Es una pena porque parece que la pobre campaña de los Rams le volverá probablemente a privar del galardón de jugador defensivo del año, pero desde luego su temporada la merece.



Volviendo al tema principal del artículo, Williams planteó una estrategia de acoso y derribo contra su antiguo jefe. Su agresividad es bien conocida en la NFL, pero el domingo dio un paso más. De las 39 jugadas de pase que realizaron los Saints, Los Angeles entró en blitz en 24 de ellas, lo que supone un elevadísimo porcentaje del 61,5%. En tercer down el dato se dispara al 66,7%. Siete veces fueron 6 hombres los enviados a Brees y en otras dos fueron 7, lo que supuso una Cover 0 sin ningún safety. Ante un quarterback del calibre de Brees hablamos de un riesgo muy grande.

La agresiva táctica de Williams dio dividendos al principio. En un 3º y 12 en el drive inicial de New Orleans tres hombres fueron enviados al blitz (siete en total a presionar) y Trumaine Johnson estuvo cerca de interceptar el pase de Brees. Pronto comprobó Payton que su antiguo subordinado no iba a escatimar esfuerzos para aguarle la fiesta. En contrapartida comenzaron a llegar por parte de los Saints más motions entre sus receptores, mucha acción en el backfield (vía amagos de “jet sweep” con los receptores) y constantes cambios de dirección en las jugadas. La presionante defensa de los Rams se vio a partir de ese momento a contrapié.

En esta importante jugada del segundo cuarto Payton disfraza un “screen” para su tight end con lo que parece un “screen” inicial para el runningback Mark Ingram. Fijaos cómo el “pull” del guard derecho Jahri Evans, junto al momentáneo bloqueo del tight end Josh Hill, engaña por completo a los defensores del segundo nivel de Los Angeles. Cuando ya tiene la pelota en sus manos Hill goza de compañeros y espacio por delante para producir una gran jugada.



Avanzamos al tercer período. New Orleans afronta un complicado 3º y 17 en la 21 de Los Angeles. De nuevo Payton predice las intenciones de su viejo colega y ordena una jugada desde la banda que bate por completo la defensa. Al igual que en el anterior 3º y 12 que os comentaba antes, Williams manda siete hombres a presionar en una Cover 0. Los cuatro defensive backs se quedan hombre a hombre sin ayuda de safety alguna. En esta ocasión Payton no deja a su quarterback vendido como en el primer cuarto. La acción que ejecutan los Saints es un rápido “RB screen”. Los receptores del lado contrario a la jugada se limitan a llevarse sus defensores y el aislado del otro lado ejerce funciones de bloqueador. Jugada perfecta ante esa defensa y touchdown fácil para New Orleans.



En el último cuarto y con los Saints en franquicia 42-21 Sean Payton no desperdició una ocasión final para clavarle la puntilla a Gregg Williams. Las jugadas de engaño se suelen reservar para momentos cruciales de la temporada, no para cuando tienes un encuentro casi en el bolsillo. Claramente las rencillas entre ambos jugaron un decisivo papel para que Payton no se guardara nada. Aprovechando otro blitz más de los Rams, New Orleans ejecuta un “wide receiver pass” de lo que originalmente parece una “bubble screen” con el receptor Willie Snead. Tight end y tackle izquierdo salen en “pull” a bloquear para dar esa impresión. Absolutamente nadie se acuerda de cubrir al corredor fuera del backfield, Tim Hightower,que recibe completamente solo el pase de Snead. Touchdown de 50 yardas y el antiguo jefe culmina la lección sobre su ex empleado.



No solo golpearon una y otra vez los Saints con acciones de pase bien planificadas desde la banda. El juego de carrera produjo 209 yardas y dos de los siete touchdowns. Vamos a fijarnos en la carrera más impactante del domingo para mi gusto. Es la primera acción de los Saints tras el descanso. New Orleans ejecuta a la perfección una jugada conocida en el argot como “HB Lead” o “HB Iso” (HB - Halfback), una básica carrera de potencia (“power play”). Esta jugada se realiza desde la formación en I y sus variantes y está diseñada para aislar a un linebacker con el fullback. Normalmente está pensada para ganar 4-5 yardas, pero aquí se va a traducir en una ganancia de 61 yardas. El bloqueo clave además del realizado por el fullback a Mark Barron, el jugador aislado, es el del guard izquierdo Andrus Peat. Al no tener a ningún defensor justo enfrente suya va a ejecutar un “combo block” (bloqueo combinado). Primero ayuda a su compañero con el defensive tackle y luego avanza al segundo nivel por el linebacker. La lectura de Mark Ingram para atacar el “gap” correcto es perfecta y así los Saints vuelven a ponerse en movimiento.



Fue un día muy duro para los Rams y en general para toda la NFC Oeste, que perdió sus cuatro partidos por primera vez este año. El consuelo para Los Angeles fue la buena primera mitad de Jared Goff del que hablaremos en próximas semanas.