NFC Norte desde dentro

La peor defensa de la era Ernest Dominic Capers en Packers

La defensa recibe 38 puntos por partido en los últimos cuatro encuentros, algo que lastraría a cualquier equipo, por muy bueno que sea su ataque.

La peor defensa de la era Ernest Dominic Capers en Packers

Me engañó, lo reconozco. Me creí sus métodos. Me creí sus números. Me lo creí a él. Ernest Dominic Capers me conquistó con sus promesas. Pero ya no lo puede disfrazar más. La defensa de Green Bay es la peor que yo he visto. Y las he visto malas. Cuando parecía que todo había cambiado y que por fin habían dado con la tecla, el derrumbe nos ha dejado anonadados. Bueno, me ha dejado a mí así, porque hubo gente que nunca cayó a sus encantos, ellos siempre supieron que era un agasajador. Y yo lo defendí. Ahora, el dolor es doble.

Llevamos año y medio criticando al ataque y escribiendo cosas bonitas de una defensa que era la víctima ante el despropósito ofensivo. Ya no hay excusas. Rodgers y sus chicos han dado un paso al frente y son capaces, al menos, de anotar con cierta asiduidad. Sin embargo, subir cuarenta puntos al marcador para tener opciones de ganar, no es algo que vaya a pasar muchas veces, por no decir que no sucederá nunca. La defensa recibe 38 puntos por partido en los últimos cuatro encuentros. A ver como narices puede aguantar eso cualquier ataque. Casi imposible.

LAS LESIONES

Los problemas empiezan por las lesiones. Sam Shields, su CB1, se ha perdido más de la mitad de la temporada. El CB2, Damarious Randall, también se ha perdido un gran número de partidos, así que Rollins, Goodson o Gunter han tenido que jugar muchísimos snaps. Demasiados. La secundaria hace aguas, literalmente. Los cornerbacks suplentes sufren una barbaridad tanto en defensas zonales como en individuales, pero hay un agujero que está lastrando a toda la unidad: Micah Hyde. Es horroroso cómo está jugando este chico. Lleva arrastrando problemas físicos desde hace tiempo, pero es trágico verle por el campo. Su fluidez de caderas brilla por su ausencia. Está lento, cae en todas las fintas y no consigue estar pegado a ningún receptor, con lo que suele permitir una recepción detrás de otra.



Pero no es el único. Morgan Burnett está haciendo algo por el estilo, sobre todo cuando tiene que emparejarse a TEs. Podríamos decir que fallan en esto o lo otro, pero la verdad es que, simplemente, no defienden.

LOS TERCEROS DOWNS

Hay algo que deja claro lo mala o buena que es una defensa: los terceros downs. Green Bay lleva una serie de partidos en los que cualquier tercer down es sinónimo de peligro. Da igual la distancia de ese down, si el QB tiene dos segundos para lanzar, va a completar el pase. Ya sea por error en el playcall, o por algún error en la ejecución, ese tercer down acaba convirtiéndose en primero. O en touchdown, como ocurrió frente a los Redskins. La sobriedad brilla por su ausencia.



LA COVER 2

La defensa zonal de Capers con dos safeties profundos (Cover-2, Cover-2 Man o Quarters) son un festival para el ataque rival. Demasiados agujeros, demasiados fallos, demasiadas ventanas abiertas y cero presión en los receptores. Si la DL no llega al QB, prepárense para ver el balón volar y caer plácidamente en las manos del receptor.



Una de las mejoras en la defensa del año pasado fue la posibilidad de jugar más veces en individual. Los cornerbacks se manejaban bien presionando y Ha-Ha Clinton Dix patrullaba muy bien la zona media y profunda. Las bajas le han dado alas a Capers para recuperar su Fire Zone Blitz que tanto daño nos hacía antiguamente. Y nos lo sigue haciendo. Es una defensa que ya no funciona. Se puede jugar en determinadas ocasiones, pero abusar de ella es contraproducente. Y más con esos inside linebackers. Martinez, Thomas y Ryan empezaron bien el año, pero se han disuelto como un azucarillo. Y aquí llega una de las críticas que llevo haciendo desde el verano. El egoísmo de Clay Matthews por jugar donde él quiere, ha hecho que tanto su coordinador defensivo, como su entrenador, se hayan bajado los pantalones y hayan accedido a sus peticiones. No, Clay no puede jugar de rusher puro. No puede. Y no porque no lo haga bien, si no porque has quitado de la zona media a tu mejor jugador. Una zona que necesita de la capacidad de lectura, y conocimiento del juego, que tiene Matthews. El equipo defiende peor sin Matthews en el medio. Es posible que él no salga en los highlights jugando por dentro, pero el equipo se vuelve débil. Además, por fuera, tampoco es que esté a nivel de All-Pro. Sin duda, su talento es inmenso, pero no es más productivo para la defensa jugando de edge rusher, que es de lo que se trata.



CAPERS, SIEMPRE CAPERS

Pero, como dije antes, no solo fallan los jugadores. Capers se ha perdido. Las alineaciones en stack es una de las cosas que peor se defiende. El pasado SNF fue una muestra de esto que estoy diciendo. La formación stack consiste en situar a un receptor detrás de otro, casi como si estuvieran en fila. Aquí hay un problema con los release si estás defendiendo en individual, pues no es posible tener contacto y “retrasar” un segundo la ruta. Si, además, las asignaciones en defensa son equivocadas, el propio DC está creando un mismatch favorable para el ataque. Esto es lo que sucedió en una de las innumerables big plays del partido frente a los Redskins.



Es muy fácil atacar a esta defensa. Es muy sencillo conseguir primeros downs. Es muy factible subir puntos al marcador. No es que mejoren, es que cada vez van a peor. Errores que se cometían antes, se vuelven a cometer día sí y día también. Es más, la línea defensiva, hasta ahora jugando a un gran nivel, se está viendo atrapada en esta espiral y, como la DL se caiga, entonces sí que no va a haber vuelta atrás. El problema es muy gordo y con Capers no se va a solucionar, ya lo hemos comprobado otros años. Me ha mentido y me lo creí.

Este lunes, los Green Bay Packers visitan Philadelphia. Se está hablando mucho de lo mal que está el cuerpo de receptores en los Eagles, y tienen razón. Sería el día perfecto para intentar dar la vuelta al rumbo que lleva la defensa quesera, sin embargo…sin embargo creo que van a volver a anotar más de treinta puntos. Van a volver los mismos agujeros. Zach Ertz, tight end de los Eagles, campará a sus anchas por la zona media. Matthews y Agholor quemarán a los CBs (sí, Agholor) y sus RBs conseguirán yardas por tierra. Volveremos a ver otro despropósito defensivo, nos enfadaremos, nos enrabietaremos, pediremos la cabeza hasta del apuntador…y no pasará nada. El martes todo volverá a su sitio, ya saben: “falta de ejecución, hacer mejores jugadas, más intensidad, un buen trabajo durante la semana, bla, bla, bla”.