Copa Libertadores

Las 5 razones por los que es un error que México deje de participar en la Libertadores

Aunque los directivos se han empecinado en señalar que la Conmebol es quien más pierde con la salida de los equipos mexicanos de la Copa Libertadores, lo cierto es que es México también pierde mucho con el rompimiento de esta alianza.

Mexicanos en Copa Libertadores

Prestigio

La Copa Libertadores de América, pese a que ha venido en caída en cuanto a nivel en los últimos años, sigue siendo el segundo torneo de clubes más importantes del mundo y con un prestigio mucho más alto que el triste torneo de la Concacaf Liga de Campeones, que recién arranca en Cuartos de Final. Muchos jugadores y muchos equipos han adquirido prestigio que sirve para expandir la marca de la Liga MX y de los propios clubes. Por ejemplo, más gente recuerda al Cruz Azul finalista el 2001 de la Libertadores que al Cruz Azul que ganó la Copa de Campeones de la Concacaf la temporada 2013-14. En Brasil nadie olvida a las Chivas del 2010 y Tigres -un equipo regional- ahora está en boca de todo Sudamérica, incluso con Nahuel Guzmán y Guido Pizarro en la Selección de Argentina, la mejor del mundo según la FIFA. Incluso, sin ir más lejos, en la Conmebol consideran a Pachuca un equipo grande y prestigioso por ser el primer mexicano en ganar un torneo de categoría perteneciente a esa confederación (Copa Sudamericana, 2006). ¿No se pierde nada saliendo de la Libertadores?

Posicionamiento

Pese a que ganar la Copa Libertadores no le daría a México otro cupo en el Mundial de Clubes ni tampoco grandes ganancias económicas, hacer buenas actuaciones sí pone a los clubes nacionales en el radar del mundo entero. Los equipos europeos miran la Copa Libertadores para saber qué jugadores rinden ante la alta competencia y con presión. Ganar la Libertadores, algo que nunca se consiguió, le daba a México la posibilidad de ser fuerte y dominante no sólo en la Concacaf sino que de poder dominar dos confederaciones y demostrar que es un gigante en América. ¿Eso no es obtener algo de la Libertadores?

Competitividad

No es ninguna mentira que el nivel de la Copa Libertadores ha venido a la baja en los últimos, pero sigue siendo infinitamente superior al de la Concacaf Liga de Campeones. Por otro lado, más se puede mejorar jugando con Bolivar, que sí puede complicarse, que ante el W Connection; mejor jugar con Alianza Lima que hacerlo ante el Don Bosco y ni hablar de Gremio, Corinthians, Sao Paulo, Santos, Peñarol, Nacional, River Plate, Boca Juniors, San Lorenzo, Racing Club y otros tantos históricos de la Copa Libertadores. Jugar la Copa Libertadores sirve para ver el nivel del fútbol mexicano y para aprender a competir. Porque no es lo mismo jugar en un estadio ante 10 mil en Trinidad y Tobago personas que hacerlo en Sudamérica ante 60 mil y con todo el público en contra; tampoco es lo mismo enfrentarse ante un juego brusco que hacerlo ante uno que además de ser brusco, también es talentoso. De la Libertadores siempre se obtenía aprendizaje, aunque fuera tras una experiencia negativa. El dinero no lo es todo en el fútbol...

Visoreo

Puede parecer una nimiedad, pero enfrentar a equipos sudamericanos en un torneo como la Copa Libertadores servía también como visoreo para las directivas y cuerpos técnicos. Y no es que ya no se pueda visorear la Libertadores, porque claro que se puede seguir haciendo, pero enfrentar a jugadores que llamaban la atención servía para ver si estaban capacitados para rendir en el fútbol mexicano. Era una prueba irrefutable del rendimiento de un jugador. Innumerables son los casos en que un equipo mexicano se enfrentó a un rival, le gustó un jugador y acabó en ese club. El caso más emblemático es Pumas vs Cobreloa en 2003, donde tras enfrentarse a los chilenos adquirió al paraguayo Darío Verón que militaba allí.

¿Adiós Copa América?

Y quizás el punto más fuerte que se puede perder tras esta salida de la Copa Libertadores, es que tras la salida de las escuadras mexicanas, la Conmebol decida apartar a México también de la Copa América. Una ruptura que sería dolorosa y perjudicial en el ámbito deportivo; después de la humillación sufrida en la Copa América Centenario, México debe regresar más fuerte y buscar ganar lo que no consiguió en dos ocasiones anteriores. Esta ruptura de la alianza entre clubes podría generar ese quiebre final, que dejaría a México sin poder lucirse en otro frente: a nivel de selecciones. ¿No daría prestigio, valor y posicionamiento ante el mundo ganar la Copa América?

No todo es dinero, no todo tiene que ser ganar económicamente para poder participar. Ningún torneo de Concacaf se puede comparar a lo que se juega en Conmebol y a quiénes juegan en esas competencias.