DETOCHO

Los pronósticos de la semana 11 con sabor a la mexicana

Después de poco más de 11 años, la NFL vuelve a México con el duelo entre Raiders y Texans, lo que me llena de optimismo

Los pronósticos de la semana 11 con sabor a la mexicana
Thearon W. Henderson AFP

No les voy a mentir, llevo más de 10 semanas haciéndolo y eso no nos ha traído nada bueno ni a ustedes ni a mí, estoy emocionado.

No, no tiene nada que ver con el hecho de que alcance a rescatar la marca ganadora esta semana (vaya consuelo).

Estoy emocionado porque después de 11 años y un mes, volveremos a tener football en México. Sí, si voy a ir. No, no tengo boletos. Y no, no sé quién los venda.  Ahórrense esas preguntas.

Estoy emocionado porque el mundo recordará lo que vive México por la NFL. Porque la noche del lunes, la afición mexicana le recordará a Roger Goodell y compañía a algunos familiares, y también el hecho de que no nos puede dejar olvidados tanto tiempo, aun cuando el peso mexicano esté más devaluado que mis pronósticos.

Para muchos, será su primera experiencia en vivo de lo que es el deporte a este nivel. Entrar por los túneles de un histórico pero vetusto Estadio Azteca y ver el verde del campo y no ver una portería a kilómetros de distancia no se paga con nada.

Pero, al mismo tiempo, también estoy triste y decepcionado (ahí si tiene que ver algo mi marca en los pronósticos, pero dicen que a todo se acostumbra uno).

Estoy frustrado porque muchos, miles de aficionados, verdaderos fanáticos, se quedarán afuera.

Porque el evento del lunes, de repente, se convirtió en un partido para los ricos, para llevar a la novia a tomarse la selfie, para publicar la foto en redes sociales, mientras verdaderos aficionados, especialmente de los Raiders, tendrán que verlo como lo han hecho siempre, desde un televisor.

Para todo aquel que ha visto un juego en vivo, debe de entender que es un privilegio, un lujo. Ver a algunos de los mejores atletas del mundo partirse el alma por un pedazo de cuero es una experiencia indescriptible.

A todos, absolutamente a todos les deseo que vivan esa experiencia al menos una vez en su vida.

Solo así se darán cuenta que este deporte no es para cualquiera. Particularmente en México, muchos entenderán porque no llegan jugadores formados en las ligas locales al profesionalismo, la velocidad del juego es cosa de otro mundo. Y el precio de los boletos también.

Pero sobre todas las cosas, deseo que que esa persona que va por la selfie, por decir que estuvo ahí o porque el jefe le regaló boletos, se enamore de este juego, de un deporte de brutos en el que el más bruto no puede jugar.

Que lo valoren, que lo vivan y lo sufran. Que estén conscientes que estas oportunidades no se viven todos los días.

Y si me ven en el estadio,  me saludan.

Y en lo que llega la hora de irse al estadio, los pronósticos de la semana. Ya saben, ocho garantizados o la devolución de su dinero.

Texans (6-3) vs. Raiders (7-2) (en México): No es porque sea en México, pero es el mejor juego de la semana, al menos en el papel. Dos líderes divisionales, dos equipos jóvenes con potencial ofensivo en todas las áreas y dos equipos con el talento para que se hable de ellos por varios años más.

Pero eso es en el papel. La realidad es otra, la realidad es que Houston no sabe ganar fuera de casa, porque discúlpenme pero vencer por tres puntos a Jacksonville no es ganar fuera de casa. La noche del lunes van a tener a 80 mil almas gritándoles en un idioma que no entienden, pero al menos 60 mil de ellos estarán apoyando a los Raiders. Garantizado.

Oakland por otro lado, tiene más armas que una pandilla del este de Los Ángeles. Su quarterback está levantando la mano para convertirse en el futuro de la liga, el detalle es que ya es el presente en Oakland.

Lo que pone a los Raiders en otro nivel sobre Houston en este momento, como yo lo veo, es que tienen en Jack Del Río a un coach que sabe lo que representó jugar en una época de gloria para la franquicia y que tiene el talento joven a quien inculcarle ese amor por el negro y plata. Eso no podrá significar mucho para algunos, pero yo creo que se traduce en esas cuatro victorias por cuatro puntos o menos. El orgullo se saca a relucir en los momentos de apremio.

Oakland jugará en casa fuera de ella. Tiene un equipo más talentoso, aunque un espejismo por defensiva. Ahí es donde se le abre la puerta a Houston con su gran fichaje en la agencia libre, y obvio me refiero a Lamar Miller. Él es la llave para abrir las puertas al triunfo. Pero en Oakland las puertas tienen doble cerrojo. Raiders por 8.

Ravens (5-4) en Dallas (8-1): Hay dos opciones. O Tony Romo es el compañero de equipo perfecto, el que se sacrifica en bien del grupo. O es un genio maléfico que le acaba de poner un mundo de presión a un joven que no la tenía. Dak Prescott sabía que tenía que entregar las llaves después de cuidar el carro. Ahora el auto es suyo. Y en palabras de Stan Lee: Grandes poderes conllevan grandes responsabilidades.

Yo no sé cómo vaya a reaccionar Prescott a la noticia, y no lo sabré esta pronto. No hasta que exista un juego en el que alguien pueda detener a Ezekiel Elliott. Ese tipo si tiene súperpoderes. Lo veo y me pongo nostálgico, solo porque me recuerda a Bo Jackson.

Mucho se ha hablado del portento de línea ofensiva de Dallas. Sí, son unas bestias. Pero creo que Elliott también podría correr con la línea de los pequeños Giants de Rick Moranis. Hace mucho que no veía algo así. Y Baltimore tampoco.

En toda la temporada Baltimore no se ha enfrentado a un solo running back puro. Cuando se midieron con Matt Forte, perdieron. Cuando jugaron contra Le’Veon Bell, pusieron el juego en una situación en la que no se le pudo explotar.

Ahora tendrían que hacer lo mismo, pero si alguien ha visto jugar a Joe Flacco las últimas dos temporadas, sabe que es extremadamente complicado que pueda mantener ofensivas consistentes intercambiar golpes con los pesos completos y Dallas por ahora luce como si fuera Joe Frazier. Cowboys por 10.

Eagles (5-4) en Seattle (6-2-1): Bienvenidos Seahawks, hace tiempo que no los veíamos, pero el triunfo del domingo en Foxboro marca de manera definitiva su regreso al protagonismo. Lo único que necesitaban era un Russell Wilson más saludable, un poquito de ataque terrestre y listo, Seattle está de regreso en la conversación.

Aunque apenas tienen dos triunfos consecutivos, los Seahawks lucen como un equipo protagonista. Lo que llama la atención es que no sea por su característica defensiva, al menos 24 puntos en tres partidos consecutivos, sino por un ataque que ha encontrado forma y por una línea ofensiva que aunque sigue siendo mala, ha hecho lo suficiente para darle tiempo a Wilson.

Es precisamente esa línea ofensiva la que tendrá que defender el fuerte ante los agresivos sistemas de Jim Schwartz. Es así como los Eagles pueden ir a presentar un juego a Seattle. Porque un quarterback novato, ante “The Legion of Boom” en la bocina de Seattle y posiblemente bajo los elementos del clima, suena muy complicado.

No digo que Carson Wentz sea malo. No lo es. Digo que los Seahawks han hecho ver mal a quarterbacks mucho mejores que él, como un tal Tom Brady o un tal Matt Ryan. La tarea en Filadelfia es complicada y más cuando el único triunfo fuera de casa esta temporada es contra los Bears en la semana 2. Ahora ¿Cruzar el país para encontrarse con Kam Chancellor y Earl Thomas? Eso no puede terminar bien. Seahawks por 9.

Y como sé que ya se cansaron, los TurboPicks:

Saints (4-5) en Carolina (3-6): Sería el colmo si Cam se queja de que le pega muy duro la defensiva de los Saints. Panthers por 5.

Steelers (4-5) en Cleveland (0-10): Inserte broma aquí --à: Steelers por 9.

Jaguars (2-7) en Detroit (5-4): Si alguien tiene un motivo para ver este juego quisiera saberlo. En serio. Me intriga saber por qué alguien vería esto. No es broma. Lions por 5.

Titans (5-5) en Indianapolis (4-5): ¿Si les digo que creo que los Titans son uno de los equipos más entretenidos de ver, pensarán que estoy drogado? Pregunta no apta para fans de los Packers. Titans por 3.

Bills (4-5) en Cincinnati (3-5-1): Jack y Rose se pelean la puerta de madera al final del Titanic. Los Bills son Jack, por cierto. Bengals por 6.

Buccaneers (4-5) en Kansas City (7-2): Los buenos Jefes trabajan los domingos (Yo buscando un aumento, parte II). Chiefs por 11.

Bears (2-7) en NY Giants (6-3): El oso de Charmín opondría más resistencia ya que cuenta con doble hoja. Giants por 9.

Cardinals (4-4-1) en Minnesota (5-4): El único consuelo que tienen los Vikings es que tienen un estadio precioso. Cards por 4.

Dolphins (5-4) en Los Angeles (4-5): Jeff Fisher odia a Jared Goff. Debe ser algo personal para debutarlo ante Ndamukong Suh. Fins por 7.

Patriots (7-2) en San Francisco (1-8): ¿Alguien podría revisar las leyes de California y decirme si lo que le van a hacer a los Niners es legal? Pats por 9.

Packers (4-5) en Washington (5-3-1): ¿Aaron Rodgers ya habrá aprendido a deletrear P-A-N-I-C? Packers por 2.

Eliminator/Survivor: Chiefs: Para variar un poco. (Al menos en esto vamos invictos).

Hoy no circulan: Falcons (6-4), Broncos (7-3), Jets (3-7), Chargers (4-6).

La semana pasada: 8-6

En la temporada: 86-54-2