SERIES MUNDIALES

Retrasa su operación a corazón abierto por los Chicago Cubs

Wayne Drehs, periodista de la ESPN, decidió posponer su cirugía por la posibilidad de ver a sus adorados Cachorros campeones 108 años después.

Cuando Kris Bryant completó la asistencia a primera, millones de seguidores de los Chicago Cubs respiraron aliviados.
EZRA SHAW AFP

El triunfo de los Chicago Cubs en el béisbol, su primero en 108 años, está originando cantidad de historias humanas que nos arrojan algo de luz sobre lo que ha supuesto para una más que sufrida afición la ausencia de éxitos durante tantísimo tiempo y, aunque nos vamos enterando poco a poco de algunas, la inmensa mayoría pasarán por debajo del radar porque pertenecen al ámbito más íntimo y no nos llega a los medios de comunicación.

Por eso resulta paradójico que nuestro compañero de la ESPN, Wayne Drehs, nos haya acercado de primera mano cómo ha vivido la mágica victoria de los Chicago Cubs, un equipo al que aprendió a amar desde que su padre le hiciese enamorarse de ese ‘adorable perdedor’ y una franquicia a la que siguió fiel, a pesar de la ausencia de títulos, que suele ser la causa principal por la que muchos abandonan al que podría haber sido el equipo de sus amores.

Y es que hay equipos y equipos, y después vienen los Chicago Cubs.

Encargado de cubrir el camino que se antojaba exitoso hasta el triunfo en las Series Mundiales, Drehs recibió una noticia de las que te dejan paralizado y con motivo para ello, porque al periodista se le detectó un aneurisma en su vena aorta que le obligaba a pasar por el quirófano en una operación a corazón abierto.

Drehs se encontraba en una disyuntiva vital. Por un lado, se encontraba la oportunidad de hacer la crónica de un recorrido triunfal hasta el título porque todos pensaban que éste era el año, que no era la típica frase hecha, sino que los Cubs andaban tocados por los dioses del béisbol. Por otro lado, se encontraba la opinión de los médicos, que le instaban a someterse a la operación y hacerlo en un par de meses como máximo porque así de apurados andaban los plazos.

En esencia, Wayne Drehs iba con una bomba de relojería en el pecho.

Sin embargo, el periodista ha decidido hacer algo que quizás pueda extrañar al gran público, y es anteponer su presencia como testigo de algo mágico que podían realizar los Chicago Cubs, en lugar de someterse a esa cirugía, una que nunca se sabe cómo se puede desarrollar, incluso a costa de correr un riesgo considerable.

De hecho, este profesional no ha sido capaz de hacer frente a las exigencias de su labor periodística y ha estado como un aficionado más, mientras los Cubs iban avanzando en su camino hacia la Tierra Prometida, midiéndose en la final contra el equipo de la ciudad que le puede salvar la vida, unos Cleveland Indians que también se presentaban en el Clásico del otoño sin haberlo ganado en los últimos 68 años, y será en Cleveland donde tenga lugar la operación.

Estos momentos no han sido sencillos, y más teniendo en cuenta que los precedentes en la familia no eran muy halagüeños para Wayne, ya que su abuelo falleció en el propio campo de los Cubs en 1986 al sufrir un infarto de corazón.

Aunque parezca mentira, Wayne Drehs ha permanecido razonablemente calmado durante el tramo final de los playoffs, incluso durante los agónicos triunfos de su equipo en las Series Mundiales, y ha podido presenciar algo mágico, algo que no sucedía desde 1908 y que su padre, su abuelo, y tantos otros conocidos y demás personas anónimas no pudieron presenciar.

Ahora sólo le queda la batalla más importante y seguro que le volveremos a leer dentro de muy poco tiempo.