LOS ANGELES LAKERS 117-GOLDEN STATE WARRIORS 97

Ni Curry ni Durant: el verdadero 'show' es de los Lakers de Walton

Los angelinos infligen su segunda derrota de la temporada a unos desconocidos Golden State Warriors. Curry se quedó sin anotar un triple tras 157 partidos.
Final NBA: Cavs vs Warriors, juego 1

Larry Nance Jr. vuela sobre David West.
MIKE NELSON EFE

Bromeaba Magic Johnson con que los Lakers que anoche quebraron a Golden State Warriors (117-97) jugaban tan bien porque vestían la camiseta del aquel maravilloso equipo del Show Time. Esa afirmación está lejos de la realidad, es cierto, pero el actual conjunto angelino tiene algo que engancha como aquel.

Son emocionantes. Aguerridos, rápidos, divertidos. Empujados por la juventud de sus estrellas y por la de su entrenador, Luke Walton, estos Lakers se han puesto el mundo por montera y se han lanzado como leones a ver hasta dónde son capaces de llegar. A veces sale bien como en su jornada inaugural frente a Houston Rockets y hay en otras, que es un desastre (Utah u Oklahoma). En algunas, su precocidad les hace fallar (Pacers y Hawks) y en momentos grandiosos dejan a los aficionados con la boca abierta. Y esto último ha pasado frente a los Warriors

Los Lakers dominaron todos y cada uno de los apartados del partido, al igual que cada minuto que el balón botaba sobre la cancha del Staples Center, para endosar su segunda derrota de la temporada a unos Warriors desconocidos y desconcertantes, sin acierto desde el perímetro (5/32) y sin ritmo tanto en ataque como en defensa. Ese 16% es el peor para los Warriors desde el 13,3% de marzo ante... los Lakers. 

La imagen de la descomposición fueron los Splash BrothersNi Klay Thompson ni Stephen Curry estuvieron en la ciudad esta madrugada. Puede ser que el frenesí desbocado contra Oklahoma City Thunder pasara factura. Puede ser que sólo fuera un mal día. Puede ser... Pueden ser muchas cosas, pero lo cierto es que el escolta sólo acertó en dos ocasiones de 10 intentos desde la línea de tres puntos, mientras que el base se quedó en 0/10. Fin a la racha más larga de siempre en la NBA con al menos un triple en 157 partidos. Y lo que es aún peor, el dos veces MVP no es mismo de las últimas campañas, aquel que devoraba rivales como Saturno a sus hijos. Está, por así decirlo, un segundo más lento. Sus crossovers no tienen la agilidad de antaño y ya no dan tanto pavor cuando pasa el centro del campo. Es un mal momento. Remediable, claro. Es Stephen Curry.

El único que estuvo dentro de un pabellón de púrpura y oro que se les atraganta a Curry y Thompson (3/38 -8%- en los dos últimos duelos contra los Lakers) fue Kevin Durant. Sus 27 puntos dieron pequeñas esperanzas a Kerr y sus chicos durante los lapsos más crudos de un partido que perdían de 9 en el primer cuarto con sólo 15 puntos anotados y 24 recibidos, y al descanso por 16 (65-49).

Los Warriors se veían sometidos por sus propias lagunas: Pachulia no es ni de lejos la mitad de jugador que Bogut para el sistema que emplea el exjugador de los Bulls y la segunda unidad no es la continuación demoledora de la primera como en 2015. Por esa razón, el banquillo angelino anotó 30 puntos más (61-31).

Pero además fueron sometidos por un equipo que ha dado un salto de calidad increíble desde que encadenaran dos de las tres peores campañas de su historia (21-61, 2014-15 y 17-65, 2015-16) y se retirara Kobe Bryant. Es casi misión imposible que lleguen a playoffs, pero son un conjunto de League Pass: quieres verles todos los días.

Con Walton a los mandos, Randle (20 puntos y 14 rebotes) castigaba la zona y D'Angelo Russell (17) controlaba el ritmo, apoyado por Clarkson (9), Nick Young (12) y Deng (3). Ingram (12) y Larry Nance (12) daban continuidad desde el banquillo, mientras que Louis Williams (20) asesinaba cuando le dejaban un centímetro. Esa combinación, esa suma de factores individuales que hacen ilusionar a los aficionados lakers, contenía las acometidas visitantes (77-70, min. 5:13 del tercer cuarto y 93-82 al iniciarse el último periodo), para dar uno de los triunfos más dulces a unos Lakers que llevan pleno de triunfos contra los Warriors en los dos últimos enfrentamientos